Una de las cosas que siempre me he preguntado es por qué en México, cuando contestamos al teléfono, decimos “¡Bueno!”. Hace unos meses también leí a uno de los blogueros que sigo --no me acuerdo bien quién-- haciéndose la misma pregunta. La verdad es que es ridícula esa forma de responder. No sé exactamente cómo contestan al teléfono en cada uno de los países hispanoamericanos (esta vez no puedo ofrecerles mis clásicas listas; quizás ustedes, queridos lectores, pueden ayudarme en los comentarios), pero sí sé que “el bueno” sólo se usa en México. En los demás países se dicen cosas más lógicas, como “¿diga?”, “¿si?”, “hola”, “aló”, etc. ¿De dónde viene ese caprichoso “bueno”?
He intentado buscar el origen de esta expresión desde hace tiempo, pero no he tenido mucho éxito. Algunos diccionarios, no obstante, la consignan en la entrada de la palabra “bueno”. Por ejemplo, el Diccionario de la Real Academia Española y el Diccionario breve de mexicanismos señalan que es una interjección usada en México para contestar al teléfono. Pero del origen, no se dice nada.
Hace rato, buscando otra cosa (como suele ocurrir), di con una discusión en un foro de WordReference en el que se toca el tema. Uno de los participantes ofrece una teoría acerca del origen de la interjección que me pareció bastante verosímil. A ver qué opinan ustedes.
El participante dice que su padre trabajó en una compañía telefónica en México por ahí de los años 20 o 30. En esa época, los equipos de telefonía no eran tan avanzados como ahora y todas las llamadas se hacían por medio de una operadora que estaba en una central telefónica. Su padre le contó que como la comunicación a veces no funcionaba, la operadora solía preguntar “¿bueno?” para corroborar que la comunicación estaba buena, a lo que el interlocutor respondía “¡bueno!” (en caso de que así fuera). Entonces, si se conformaba que el teléfono “estaba bueno”, se podía continuar la conversación.
No puedo saber hasta qué punto es cierta esta hipótesis, pero además de ser la única que he encontrado al respecto, suena bastante lógica y le da sentido a la expresión que hasta ahora me pareció ridícula. De cualquier forma, creo que la interjección ya se volvió obsoleta dado que en la era de la telefonía digital ya no es necesario andar corroborando que la comunicación está buena. Esto me hace pensar que quizá, de ahora en adelante, debería decir otra cosa al descolgar el teléfono.
He intentado buscar el origen de esta expresión desde hace tiempo, pero no he tenido mucho éxito. Algunos diccionarios, no obstante, la consignan en la entrada de la palabra “bueno”. Por ejemplo, el Diccionario de la Real Academia Española y el Diccionario breve de mexicanismos señalan que es una interjección usada en México para contestar al teléfono. Pero del origen, no se dice nada.
Hace rato, buscando otra cosa (como suele ocurrir), di con una discusión en un foro de WordReference en el que se toca el tema. Uno de los participantes ofrece una teoría acerca del origen de la interjección que me pareció bastante verosímil. A ver qué opinan ustedes.
El participante dice que su padre trabajó en una compañía telefónica en México por ahí de los años 20 o 30. En esa época, los equipos de telefonía no eran tan avanzados como ahora y todas las llamadas se hacían por medio de una operadora que estaba en una central telefónica. Su padre le contó que como la comunicación a veces no funcionaba, la operadora solía preguntar “¿bueno?” para corroborar que la comunicación estaba buena, a lo que el interlocutor respondía “¡bueno!” (en caso de que así fuera). Entonces, si se conformaba que el teléfono “estaba bueno”, se podía continuar la conversación.
No puedo saber hasta qué punto es cierta esta hipótesis, pero además de ser la única que he encontrado al respecto, suena bastante lógica y le da sentido a la expresión que hasta ahora me pareció ridícula. De cualquier forma, creo que la interjección ya se volvió obsoleta dado que en la era de la telefonía digital ya no es necesario andar corroborando que la comunicación está buena. Esto me hace pensar que quizá, de ahora en adelante, debería decir otra cosa al descolgar el teléfono.

