lunes, 2 de noviembre de 2009

Décima muerte

Décima muerte - Xavier Villaurrutia

I

¡Qué prueba de la existencia
habrá mayor que la suerte
de estar viviendo sin verte
y muriendo en tu presencia!
Esta lúcida conciencia
de amar lo nunca visto
y de esperar lo imprevisto;
este caer sin llegar
es la angustia de pensar
que puesto que muerto existo.

II

Si en todas partes estás,
en el agua y en la tierra,
en el aire que me encierra
y en el incendio voraz;
y si a todas partes vas
conmigo en el pensamiento,
en el soplo de mi aliento
y en mi sangre confundida,
¿no serás, Muerte, en mi vida,
agua, fuego, polvo y viento?

III

Si tienes manos, que sean
de un tacto sutil y blando,
apenas sensible cuando
anestesiado me crean;
y que tus ojos me vean
sin mirarme, de tal suerte
que nada me desconcierte
ni tu vista ni tu roce,
para no sentir un goce
ni un dolor contigo, Muerte.

IV

Por caminos ignorados,
por hendiduras secretas,
por las misteriosas vetas
de troncos recién cortados,
te ven mis ojos cerrados
entrar en mi alcoba oscura
a convertir mi envoltura
opaca, febril, cambiante,
en materia de diamante
luminosa, eterna y pura.

V

No duermo para que al verte
llegar lenta y apagada,
para que al oír pausada
tu voz que silencios vierte,
para que al tocar la nada
que envuelve tu cuerpo yerto,
para que a tu olor desierto
pueda, sin sombra de sueño,
saber que de ti me adueño,
sentir que muerto despierto.

VI

La aguja del instantero
recorrerá su cuadrante,
todo cabrá en un instante
del espacio verdadero
que, ancho, profundo y señero,
será elástico a tu paso
de modo que el tiempo cierto
prolongará nuestro abrazo
y será posible, acaso
vivir después de haber muerto.

VII

En el roce, en el contacto,
en la inefable delicia
de la suprema caricia
que desemboca en el acto,
hay un misterioso pacto
del espasmo delirante
en que un cielo alucinante
y un infierno de agonía
se funden cuando eres mía
y soy tuyo en un instante.

VIII

¡Hasta en la ausencia estás viva!
Porque te encuentro en el hueco
de una forma y en el eco
de una nota fugitiva;
porque en mi propia saliva
fundes tu sabor sombrío,
y a cambio de lo que es mío
me dejas sólo el temor
de hallar hasta en el sabor
la presencia del vacío.

IX

Si te llevo en mí prendida
y te acaricio y escondo;
si te alimento en el fondo
de mi más secreta herida;
si mi muerte te da vida
y goce mi frenesí,
¿qué será, Muerte, de ti
cuando al salir yo del mundo,
deshecho el nudo profundo,
tengas que salir de mí?

X

En vano amenazas, Muerte,
cerrar la boca a mi herida
y poner fin a mi vida
con una palabra inerte.
¡Qué puedo pensar al verte,
si en mi angustia verdadera
tuve que violar la espera;
si en vista de tu tardanza
para llenar mi esperanza
no hay hora en que yo no muera!

12 comentarios:

Francisco dijo...

¡Feliz día de los muertos/todos los santos!

Aurore Dupin dijo...

Finísimo Villaurrutia; como buen contemporáneo. Ese dúo con Novo...

“El único viaje digno nos lo proporciona el suicidio”

Con razón el gran Octavio le tenía estima.

“Todo lo que no es sueño no es vida”

"¿Vivir la vida? No entiende la práctica de esta frase. Comprende que no hacemos sino vivir nuestras costumbres. Apenas si en el sueño, vertiginosamente, vivimos en intensidad, en sólo un instante, lo inesperado, lo trágico, la felicidad, el azar".

La otra Aurora. Dama de corazones.


Ah, el Nocturno en que nada se oye...

Bien dice Xirau que no es poeta de mayorías...

Pedro Miguel dijo...

Y contesta Nandino:

I

He de morir de mi muerte,
de la que vivo pensando,
de la que estoy esperando
y en temor se me convierte.
Mi voz oculta me advierte
que la muerte con que muera
no puede venir de fuera,
sino que debe nacer
de la hondura de mi ser
donde crece prisionera.

III

De tanto saberte mía.
muerte, mi muerte sedienta,
no hay minuto en que no sienta
tu invasión lenta y sombría.
Antes no te conocía
o procuraba ignorarte,
pero al sentirte y pensarte
he podido comprender
que vivir es aprender
a morir para encontrarte.

VI

Sufro tu cauce sombrío
que bajo mi piel avanza
fatigando mi esperanza
con su oculto desafío.
Yo siento que tu vacío
de mis entrañas respira
y que sediento me mira
desde mi sangre hacia afuera
como verdad prisionera
que en contra de mí conspira

Lansky dijo...

Precioso

marichuy dijo...

Querida

Y siguiendo con Villaurrutia

"Cuando los hombres alzan los hombros y pasan
o cuando dejan caer sus nombres
hasta que la sombra se asombra

cuando un polvo más fino aún que el humo
se adhiere a los cristales de la voz
y a la piel de los rostros y las cosas

cuando los ojos cierran sus ventanas
al rayo del sol pródigo y prefieren
la ceguera al perdón y el silencio al sollozo

cuando la vida o lo que así llamamos inútilmente
y que no llega sino con un nombre innombrable
se desnuda para saltar al lecho
y ahogarse en el alcohol o quemarse en la nieve

cuando la vi cuando la vid cuando la vida
quiere entregarse cobardemente y a oscuras
sin decirnos siquiera el precio de su nombre

cuando en la soledad de un cielo muerto
brillan unas estrellas olvidadas
y es tan grande el silencio del silencio
que de pronto quisiéramos que hablara

o cuando de una boca que no existe
sale un grito inaudito
que nos echa a la cara su luz viva
y se apaga y nos deja una ciega sordera

o cuando todo ha muerto
tan dura y lentamente que da miedo
alzar la voz y preguntar "quién vive"

dudo si responder
a la muda pregunta con un grito
por temor de saber que ya no existo

porque acaso la voz tampoco vive
sino como un recuerdo en la garganta
y no es la noche sino la ceguera
lo que llena de sombra nuestros ojos

y porque acaso el grito es la presencia
de una palabra antigua
opaca y muda que de pronto grita

porque vida silencio piel y boca
y soledad recuerdo cielo y humo
nada son sino sombras de palabras
que nos salen al paso de la noche"

[Nocturno eterno]

Besos con flores de terciopelo (o cómo se llaman esas que em gustan en color borgoña?)

Mimí dijo...

No soy yo dada a leer mucha poesía (jajaja, sólo la escribo), pero estos versos de Villaurrutia me han encantado. Podías haber puesto una pequeña sinopsis de su vida, yo al menos siempre lo agradezco para situarme.
Tienes una pequeña errata en el IX,"si mi muerte de da vida" imagino que la de es te, cosas de copiar, jeje.
Nada más, me ha gustado.
Un fuerte abrazo desde los mares de Extremadura,Strika.

Axell01 dijo...

MUy buena, a mi me gusta la poesìa, los poemas. Muy buen post Strika.

Tamarit dijo...

Qué pequeña perfección: formal y conceptual. Saludos.

Trajesdedías dijo...

amo la ausencia de la palabras, y este poema muestra que las palabras ausentes están en el sonido de otras. sí son nido de otras, como aves.
qué lindo poema:D
besos para todos... y dulce muerte :D

Strika dijo...

Mimí: Xavier Villaurrutia fue un poeta y dramaturgo mexicano que vivió en la primera mitad del siglo xx. Encuentras su biografía en Wikipedia o haciendo una búsqueda en Google. Gracias por avisarme lo de la errata, ya la corregí. Fue un error mío de transcripción. ;)

Pedro: Gracias por la réplica de Nandino. ;)

Marichuy, querida: Sí, esa flor se llama terciopelo. Besos ídem. :)

Gracias a todos por pasarse por aquí y, como dice Francisco, ¡feliz día de muertos!

Abrazos,
Strika

mario skan dijo...

Cada vez que se habla de la muerte en términos literarios recuerdo esos versos que me enseñaron en la secundaria, yo sólo recuerdo estos:
"recuerde el alma dormida/avive el seso y despierte/contemplando/cómo se pasa la vida/ cómpo se viene la muerte/ tan callando..."

el poema de Villaurrutia, bellísimo

saludos

Cricket dijo...

Me recordó mis épocas de teatro, gracias Strika, hace mucho no lo releía...