viernes, 28 de diciembre de 2007

Sicko

Michael Moore es uno de esos personajes que provocan sentimientos extremistas en el público: o se le ama o se le odia. Tampoco es fortuito: su estilo polémico y provocador de hacer documentales hace difícil tener una opinión equilibrada y objetiva de él. Y como nadie es profeta en su tierra, me imagino que la mayoría de sus detractores, aunque no todos, son sus mismos connacionales. Ayer entré a unos foros en Internet, y muchos estadounidenses lo tildaban de manipulador, oportunista, poco patriota (whatever that means) y antiamericano. Pero yo creo que independientemente de lo manipulador que pueda ser, hay que reconocerle que siempre sabe poner el dedo en la llaga y afrontar temas bastante delicados. This might hurt a little es el tagline de Sicko, su nuevo documental sobre el sistema de salud de los Estados Unidos y el negocio de las rampantes compañías de seguros. Y el tagline se queda corto.

Sicko es, desde mi punto de vista, lo mejor que ha hecho Moore. Está menos politizado que Fahrenheit 9/11 --sin por ello dejar de responsabilizar al gobierno de los Estados Unidos, compadrado con los intereses corporativos--, y el tema es mucho más cotidiano y cercano a la gente que el de Bowling for Columbine. Y es que la salud es algo que atañe a todo el mundo. No importa cuáles sean tus posiciones políticas, nadie tiene la vida ni la salud compradas y en algún momento podrás necesitar del sistema médico.

En su documental, Moore hace una denuncia contra las compañías de seguros que nomás están buscando cómo maximizar sus beneficios y reducir sus costos, por lo que sin escrúpulo alguno rechazan casos médicos sólo para ahorrar dinero. En realidad, la revelación no me sorprende, pero sí me asquea. Mi sensación fue muy similar a la que tuve cuando vi una película que se llama en español El jardinero fiel. En esa otra película, que no es documental y por tanto presenta una historia de ficción (aunque no creo que muy alejada de la realidad), podemos ver la corrupción, la falta de escrúpulos y la avidez que hay detrás de la industria farmacéutica. Creo que lucrar con la salud humana es la cosa más baja que existe en este mundo, más bajo que fabricar armas. Al menos los fabricantes y traficantes de armas no se ocultan tras una causa humana y asumen que están haciendo negocio con artefactos de muerte. Prefiero su cinismo a la hipocresía de la industria de la salud (llámese farmacéuticas, compañías de seguros u hospitales privados).

En su documental, Michael Moore también compara el sistema de salud de los Estados Unidos con el de otros países como Canadá, Inglaterra, Francia y Cuba. Es obvio que Moore hace un manejo de la situación algo maniqueísta y muestra sólo las bondades de los sistemas extranjeros y no sus defectos. Además los presenta como si realmente fueran una panacea. También es obvio que tiene intenciones algo ideológicas, sobre todo cuando hace la comparación con Cuba. Pero al final eso no hace más que reforzar el argumento de cuan absurdo es que uno de los países más industrializados tenga uno de los sistemas de salud más deficientes del mundo. Y es que volvemos a lo mismo: la salud debería ser algo a lo que todos pudieran acceder por igual. ¿De qué sirve tanto avance de la medicina si no todos pueden disfrutarlo? Hace siglos la gente moría porque no había las condiciones médicas ni tecnológicas para salvarse o curarse. Pero si hoy en día, que existen las condiciones, alguien muere o queda lisiado de por vida sólo porque no tuvo la oportunidad o porque no pudo pagar los servicios médicos, me parece un escándalo. Ojalá que este film sirva también para que a los países que todavía tienen un sistema sanitario decente no se les ocurra cambiarlo y pensar que se puede dejar a la salud a merced de las fuerzas del mercado.

2 comentarios:

MovimientoBlason dijo...

Buen documetal lo eh visto recientemente y me parece genial la forma en que va llevando la secuencia ; asi como la parte final, cerro de una manera brillante, para los que no quieran bajar o rentarlo; pues ya un buen samaritano lo subio a youtube, un usuario que se ace llamar a si mismo PoloFlashTop, ya hizo varias aportaciones importantes.

LUPE 42 años dijo...

Hola,me llamo Lupe, de 42 años, diagnosticada de Esclerosis Múltiple en el año 2002,leyendo esto, me pregunto, qué distinta podría ser mi vida, su calidad y el destino de la misma, si yo no estuviese en mi país, claro que tenemos muchas cosas que mejorar, pero el sistema sanitario es gratuito, de un nivel muy considerado en otros paises, donde además, es un derecho constitucional, este lo tienen también, los extranjeros legales e "ilegales", no hay distinción en la sanidad pública para las personas, un esfuerzo económico durísimo para el estado, pero cuando los españoles salimos fuera, es cuando realmente valoramos lo que tenemos.