jueves, 12 de febrero de 2009

Les presento a Monsieur de La Palice

Perogrullo, el mítico profeta de las obviedades, tiene un primo francés: Monsieur de La Palice. A diferencia de lo que sucede con su pariente español, de quien no se tiene certeza sobre su verdadera existencia, M. de La Palice sí existió. Sin embargo el que se le hayan atribuido tantas necedades se debe a una confusión tipográfica.

Jacques II de Chabannes, conocido como Jacques de la Palice (Lapalice, hoy Lapalisse, 1470-Pavía, 1525), fue un noble y militar francés, señor de La Palice, de Pacy, de Chauverothe, de Bort-le-Comte y de Héron, así como Mariscal de Francia. Estuvo en servicio durante tres reinados de Francia (Carlos VIII, Louis XII y Francisco I) y participó en todas las guerras italianas de su época. Murió en la batalla de Pavía, en la que el rey francés Francisco I quedó encarcelado.

Después de la muerte de Jacques de la Palice, los soldados que estaban bajo su mando, escribieron una canción para ilustrar la valentía de este gran mariscal durante el sitio de Pavía (1525). En la canción destacaba la siguiente estrofa:

Hélas, La Palice est mort,
Est mort devant Pavie ;
Hélas, s’il n’était pas mort,
Il ferait encore envie

(Ay, La Palice ha muerto,
Murió cerca de Pavía;
Si no estuviera muerto,
Todavía provocaría envidias)

El francés antiguo tenía dos grafías para el sonido “s”, siendo una de ellas la ſ o s larga que se confundía fácilmente con la f. Un error de lectura hizo que el último verso se leyera “s’il n’était pas mort, il ſerait (serait) encore en vie” (si no estuviera muerto, estaría todavía con vida). Lo cual, no podrán negar, es una gran perogrullada.

En el siglo xviii, Bernard de la Monnoye retomó el verso y escribió una canción de 51 coplas a la que añadió más versos de su cosecha que parodiaban la cómica obviedad. La Chanson de La Palisse fue un éxito en su momento, pero cayó en el olvido hasta que en el siglo xix la redescubrió Edmond de Goncourt (el fundador de la editorial francesa que lleva su nombre), quien acuñó el término lapalissade para referirse a una afirmación obvia y, por ende, inútil.

Así que en realidad Monsieur de La Palice no fue autor de ninguna perogrullada, pero se hizo famoso por ello, víctima de una confusión. En vez de recordar su heroísmo, los franceses lo citan cotidianamente para calificar frases no tan heroicas y más bien cómicas, por no decir ridículas. “C’est une verité de Monsieur de La Palice”(que sería el equivalente a la verdad de Perogrullo). Y no sólo los franceses lo evocan, sino también los italianos, que tienen el adjetivo lapalissiano para describir este tipo de razonamiento.

¿Conocen a otros parientes de Perogrullo y Monsieur de La Palice en otros lugares del mundo?

8 comentarios:

marichuy dijo...

Querida Strika

Me encantó esta historia de equívocos; no obstante, pobre Monsieur de La Palice¡! Degradar su heroísmo así; aunque quizá, aún siendo un hombre heroico, de no ser por la confusión tipográfica, él nos ería tan recordado.

Sobre tu pregunta de conocer algún otro primo de Perogrullo, me temo que no [pero los mexicanos podríamos registrar un neologismo referido a la estupidez en grado supino; aplicable a todo aquel que cometa una estupidez más allá de toda proporción y que además piense que es tal cosa… es una gracia; me refiero desde luego, a la “foxiada”]

Un beso obvio

mariano skan dijo...

Conozco algunas expresiones para decir cosas obvias por ejemplo:
giladas, el apellido Gil existe.
fantochadas: será por fantoche? y alguna otra que ahora no recuerdo. muy bueno
saludos

e. r. dijo...

hola Strika! sigo pensando, he incluso pregunté, pero no se me ocurre ningún pariente de estos personajes. Me gustó más el francés, que obtuvo fama de la galera, je. Saludos

Miroslav Panciutti dijo...

Qué curiosa y divertida la historia y, efectivamente, extraño modo de perpetuar el nombre, gracias a un equívoco caligráfico. Me ha gustado que nos presentes al gabacho ese. Un beso.

Júbilo Matinal dijo...

Cuando de niño estudié francés en el colegio conocí a Monsieur de La Palisse -a mí me lo enseñaron con esa grafía, la moderna- y supe que era el equivalente francés del español Perogrullo. Hasta me enseñaron la coplilla de que si no hubiera muerto estaría aún con vida. Lo que no me explicaron fué que el personaje existió de veras y que la copla original no hablaba de estar con vida, sino de causar envidia. Me ha encantado la confusión y la historia.

(Mi madre usaba con frecuencia "grullo" como sinónimo de poco listo. "¡Pero mira que eres grullo!", era un reproche cariñoso muy suyo. Quizás de ese significado y del nombre de "Pero", bastante común, es de donde se creó Perogrullo.)

Ojaral dijo...

A mí se me ocurre el Chapulín Colorado, que decía: "prefiero morir antes que perder la vida", pero no sé si califica.
Qué linda historia esta que contás! Y se me ocurre que en esa batalla debe haber andado Garcilaso de la Vega, lo que deja de ser una rima interesante.
Saludos!

gamaliel dijo...

Pues perdón que insista pero me acorde otra vez del filosofo de Güemez... :p aunque el mas bien es famoso por tener sus propias frases obvias...

Strika, estaba pensando, no se si ya hayas escrito algo al respecto, pero creo que sería interesante que hicieras un post sobre los intentos "feministas" por hacerle cambios al lenguaje con ese afan por querer igualar los derechos de la mujer...

un saludo...

Fantomas dijo...

Una frase atribuida en Francia y Belgica a M de la Palisse contiene la advertencia de que no es posible evadir el castigo si se comete una falta. Dice: Vu que le monde est rond, on ne peut pas se cacher dans les coins (Dado que el mundo es redondo, nadie puede esconderse en las eaquinas)