domingo, 8 de febrero de 2009

¿Quién diablos es Perogrullo?

Cuando alguien dice una cosa tan evidente o tan sabida que resulta una afirmación trivial, suele decirse que dijo una perogrullada o una verdad de Perogrullo. La perogrullada es parecida a la tautología. Decir que “cuando no hace frío hace calor”, o que “en lo lleno no hay vacío” son ejemplos de perogrulladas.

El DRAE define la perogrullada como una “verdad o certeza que, por notoriamente sabida, es necedad o simpleza decirla”. El diccionario de María Moliner, que la define como un dicho propio de Perogrullo, dedica una entrada al autor de esas verdades. Perogrullo (de “Pero” y “grullo"): personaje supuesto al que se atribuyen humorísticamente las sentencias o afirmaciones de contenido tan sabido y natural que es una tontería decirlas.

Pero, ¿quién diablos es Perogrullo? ¿Habrá existido? O ¿será uno de los amigos de Fulano? Hay quienes han dicho que el personaje es producto de la imaginación popular, otros afirman que sí pudo haber existido. Lo cierto es que no se conoce la verdad sobre Perogrullo. Sólo hay hipótesis e investigaciones sobre el origen de su nombre.

José Godoy Alcántara, en un ensayo sobre el origen etimológico filológico de los apellidos castellanos, dice que Petro Grillo fue un personaje real que actuó como testigo en dos escrituras de 1213 y 1227 en Palencia; y añade: “coetáneo de Pedro Mentiras, si es que se trata del que ha hecho célebre la naturalidad de las verdades”.

Durante el siglo xv, particularmente en Cantabria, se citaba a Pedro Grillo. Existe un documento que data de 1460, titulado “Profecía” cuyo autor usa el seudónimo de Evangelista. Se trata de un breve relato en el que se describe a un profeta ermitaño a quien llama Pero Grillo. Este personaje hacía gala de una especial verborrea y lanza una profecía que es una sarta de perogrulladas, entre las que se leen cosas como: “El primer día de enero que vendrá será primero día del año, que todo el mundo no lo estorbará, si con el tiempo no se remedia. Este día amanecerá al alba. Vendrá una niebla tan grande y tan oscura que cubrirá el cielo, y no habrá hombre, por ciego que sea, que vea las estrellas a medio día”. Es muy probable que este Pero Grillo haya sufrido un cambio de nombre y que se haya convertido en el Pero Grullo citado casi cien años después, en 1551, por Hernán Núñez de Guzmán en sus Refranes o proverbios en romance.

Algunos investigadores creen que el Pedro Grillo del siglo xv evolucionó hasta Pero Grullo en el siglo xvi. Pero ya en 1605 aparece este personaje en la novela de Francisco López de Úbeda La Pícara Justina. También Cervantes menciona a este personaje en la segunda parte de Don Quijote de La Mancha. En el capítulo LXII Sancho Panza pregunta a “la cabeza" si volverá a ver a su mujer y a sus hijos, y “la cabeza” responde: “Gobernarás en tu casa; y si vuelves a ella, verás a tu mujer y a tus hijos; y, dejando de servir, dejarás de ser escudero”. A lo que añade Sancho: “Bueno, par Dios; esto yo me lo dijera: no dijera más el profeta Perogrullo”.

Sin embargo, quien inventó la palabra “perogrullada” fue Francisco de Quevedo. Entre sus Sueños aparece la Visita de los chistes (1622), también conocido como El sueño de la muerte
donde interviene Pero Grullo: “Yo soy Pedro y no Pero Grullo, que quitándome una d en el nombre me hacéis el santo fruta”.(...) Y el personaje ofrece diez profecías o perogrulladas, entre las que destacan:

Muchas cosas nos dejaron
las antiguas profecías:
dijeron que en nuestros días
será lo que Dios quisiere.

Si lloviere hará lodos,
y será cosa de ver
que nadie podrá correr
sin echar atrás los codos.

[...]
Las mujeres parirán
si se empreñan y parieren,
y los hijos que nacieren
de cuyos fueren serán.

El lexicógrafo Ramón Joaquín Domínguez, en su Diccionario nacional o Gran Diccionario Clásico de la Lengua Española de mediados del siglo xix, define perogrullada, perogrullear y Perogrullo:
"Personaje o ente quimérico, extravagante, ridículo, que se supone haber existido y dejado una preciosa colección de sandeces, apotegmas, axiomas y verdades como estas: cuatro huevos son dos pares; la mano cerrada se puede llamar puño y aun de hecho se llama así; cuando no se tiene frío, es que se ha entrado en calor; al que le quitan la vida, de seguro le matan; el que gasta el último cuarto de su última peseta, regularmente se queda sin ella; casi se puede afirmar, sin temor de ser desmentido, que no ven objeto alguno los ciegos de nacimiento. Lindezas de este jaez, que son simplezas de a folio, pifias de marca mayor, pertenecen al género, al gusto y al estilo del incomparable Perogrullo. Motivos hay, sin embargo, fundados en la misma naturaleza de ciertos patanes socarrones, aparentemente bobos, y en el fondo nada lerdos, antes muy avisados y advertidos; motivos hay, repetimos, para creer que haya existido un gracioso de este nombre, segunda edición de Bartolo, si, más antiguo quizá, no ha servido de prólogo a la primera. Sentimos que la Academia nada nos diga acerca de tan interesante sujeto, limitándose a nombrarlo una sola vez en la palabra perogrullada, naturalísimo derivado suyo”.
Pese a todo este trabajo hecho por investigadores y lexicógrafos quizá nunca se sepa a ciencia cierta quién fue en realidad este Pedro Grullo o Perogrullo que hizo tan famosas sus perogrulladas. Lo que sí se sabe es que nuestro mítico personaje tiene un primo francés: Monsieur de La Palice, a quien les presentaré en la próxima entrada.

10 comentarios:

A dijo...

habia vivido engañada, creia que esa palabra significaba: tonteria.

Gracias, Strika sama.

Besos obvios
A.

marichuy dijo...

Querida Strika

Según yo, tenía más o menos claro el significado de perogullada, perogullo, etc. En lo que estaba ignorante era en lo referente a ese antiguo historial.

Gracias

Un beso

gamaliel dijo...

Nunca me hubiera imaginado que probablemente fue una persona.

Y por otro lado, inevitable acordarme del filosofo de Güemez...

"asi pasa, sobre todo cuando sucede"

"ultimamente se esta muriendo gente, que no se había muerto antes"

... y demas frases por el estilo

Saludos, querida Strika

Implicada dijo...

Me recuerda a las cantinfleadas!

Harry Papaley dijo...

tal vez sea pariente de Pepe Grillo :)

BLUEKITTY dijo...

Pues debo admitir que ni conocìa la palabra... interesante como siempre.

Saluditos

pd: ahora amplio mi vocabulario jeje.

mariano skan dijo...

La verdad que su exposición me dejó sorprendido y resulta ser lo bastante viejito Don Perogrullo y potente como para llegar hasta nuestros días.
saludos y aguardo por su primo

Ojaral dijo...

Buenísima la entrada. Me encantan esas arqueologías etimológicas que sacás de vez en cuando. Es como escarvar en el fondo de una palabra y descubrir el proceso histórico de su formación. Ojalá haya más de esto. Saludos!

Katrina Van Dassos dijo...

Genial la entrada, qué curioso todo el tema. Y qué grande Quevedo sacándonos de dudas, jajaja.

Un abrazo.

Interesantísimo como siempre!!!!!!!!!

Strika dijo...

A: Bueno, es que las perogrulladas rayan en lo tonto, ¿no? Besos obvios

Marichuy, querida: Gracias por estar aquí, como siempre. Un beso

Querido Gama: Yo creo que Pero Grullo es ancestro del filósofo de Güemez ;)

Implicada: Pues las perogrulladas son del estilo de las cantinfleadas, aunque quizá menos barrocas. ;)

Harry: Ja, ja. A mí también me recordó al mismo personaje. :D

Blue: Gracias por pasar. Un beso

Mariano: Sí que es un viejo, Perogrullo. Ya está en línea la historia de su primo, otro viejo.

Ojaral: ¡Gracias! Intentaré encontrar temas (y, sobre todo, tiempo) para otras entradas del estilo.

Katrina: Sí, Quevedo es grande. Otro abrazo