miércoles, 24 de junio de 2009

Shopping literario


Hoy abrió sus puertas la Tercera Feria de Remate de Libros en el Auditorio Nacional. Para quienes no sepan de qué se trata, en esta feria se rematan títulos de los más diversos géneros que han pasado por ventas, rebajas y saldos, y que finalmente se iban a enviar a bodegas de las editoriales para su trituración y desecho, ya que por disposiciones --absurdas-- de la ley no se pueden donar ni regalar, a menos que se pague un impuesto.

Éste es el segundo año que voy y realmente vale mucho la pena. Entre los tantos stands de libros de superación personal, hay unos cuantos de editoriales pequeñas que ofrecen gangas interesantes. Este año volví a desvalijar el stand de Ediciones del Equilibrista. Aquí tienen una lista de mi shopping:

La última escala del Tramp Steamer de Álvaro Mutis
Dos cuentos orientales de Gérard de Nerval
El estandarte de Alexander Lernet-Holenia
Un famélico en busca de salvación de Julián Meza
La novela de la momia de Théophile Gautier
Diario de un aspirante a santo de Georges Duhamel
La muerte del pequeño burgués de Franz Werfel
Trazos de Octavio Paz

En total pagué la módica cantidad de 195 pesos (14 USD). ¡Por ocho libros! No sé de dónde voy a sacar el tiempo para leerlos todos, pero ya les contaré si alguno es recomendable.

A los chilangos que quieran ir les recomiendo ir temprano y, de ser posible, entre semana, pues se llena a reventar. Fui a las 11:30 am y ya había una romería. Y eso que en México se lee poco...

13 comentarios:

Acuarius dijo...

buena compra...poco a poco los leeras y más alante comprarás el doble.

mariano skan dijo...

No sé si son buenos libros pero los autores son geniales, como dice Acuarius te harás un lugarcito aunque sea para mandarle un mordisco a cada uno. Hace poco estuve en una mini venta de libros que no entran en la bodega de la biblioteca pública compre por $12 ( 3,5 dolares)
La tía Julia y el escribidor
Don Julián de Goytosolo
El avaro
Final de partidas- Acto son palabras de Beckett.

saludos

marichuy dijo...

Querida

Wow Hiciste la compra del año ¡¡ Hace un par de semanas, estuve en la Gandhi y por 6 libros (2 de Anagrama, 2 de Alfagaura y 2 de Taschen) pagué $1500.00 devaluados pesos.

Besos ahorrativos

e. r. dijo...

hola, strika!
queda lejos, snif snif.
no sabés la curiosidad que me dan ese mesa y, por supuesto, el de mutis.
saludos

pd. lo de beckett, mariano, demasiada ganga...

DIANA dijo...

Querida Strika:

Me enteré de esa venta y de que lo mas terrible es que los que no se vendan los van a destruir...!!
Nooooo....!! como quisiera tener la oportunidad de conseguir algunos libros =(
A inicios de este año, cuando me fui a vivir sola, dejé todo lo que habia acumulado en mi vida de casada, que no era mucho, pero eso incluia mis pocos libros ....esta seria una buena oportunidad de obtener unos cuantos =) lástima que esté tan lejos.

Besos!!

Diana

Ojaral dijo...

Qué pena vivir tan lejos de DF

R. dijo...

Hola Strika!

Felicitaciones por las nuevas adquisiciones! Sácame de una duda: es cierto que aquellos libros que no se vendan, serán eliminados?!!! No sería mejor que los donaran a escuelas, bibliotecas, etc.?

Leo tu lista y encuentro en Nerval y Gautier a dos escritores que Orhan Pamuk menciona en su libro de memorias. En cuanto al libro de Álvaro Mutis, te cuento que soy fan de la saga novelesca de Maqroll el Gaviero. ;)

Un abrazo,
R.

gamaliel dijo...

Pues supongo que libros tipo "Mamás de teta grande", "El monje que vendió su ferrari" y cosas así, si habría que destruirlos...

perdón jaja

Strika dijo...

Acuarius: Seguramente que sí. De entrada, en mis vacaciones (que empiezan hoy) pienso leerme unos cuantos. :) Gracias por la visita.

Mariano: Ahora sí que tú me ganaste en la ganga. ¡3.5 dólares por 4 libros! Cabe señalar que los libros que compré son ediciones muy bonitas, con buen papel y las traducciones de esa editorial suelen ser buenas. Lo digo porque aquí en México siempre se pueden conseguir libros por 50 pesos (4 dólares), pero por lo general la calidad no es buena y las traducciones dejan mucho que desear.

Querida Marichuy: Pues date una vuelta a la feria este fin de semana. Vale la pena. Un beso

Ever: A mí ese libro de Julián Meza también me llamó mucho la atención por el título. Nunca he leído nada suyo (es un escritor mexicano). Ya te contaré qué tal. :)

Querida Diana: Uy, qué lástima que hayas dejado tus libros. Eso sí que es una verdadera tragedia. Pero ya te irás haciendo de una biblioteca poco a poco. Ojalá el año que entra puedas venir a la feria. Así nos conocemos en persona. :) Besos

Ojaral: Cuando quiera, está más que invitado a venir. :)

R: Efectivamente los libros que no se vendan serán destruidos. Es absurdo, pero en México, por disposiciones de ley, las editoriales tienen que pagar un impuesto si quieren donar los libros. No me preguntes quién puso esa ley, porque no sé y si lo supiera le diría una cuantas verdades. Y el problema es que tenerlos en bodega también les cuesta dinero (no sólo por los gastos de almacenamiento sino porque también hay un impuesto). Por eso, el gobierno de la ciudad acordó con las editoriales hacer esta feria cada año. Ya te contaré qué tal están los libros. Un abrazo

Gama: ¡Esos de plano hay que quemarlos! Incluiría en la lista todos los libros de Paulo Cohelo y Carlos Cuauhtémoc Sánchez. :)

gamaliel dijo...

Sisisisisi

Nos convertiremos en una especie de policia de la literatura. Solo libros inteligentes y de buen gusto.
Algo así como la policia del pensamiento... chin! mejor no...

Enrique dijo...

Este año no fue al remate de libros porque quedé decepcionado del anterior.
Como bien dices había mucha gente. Los precios no eran tan atractivos y no había mucho de dónde escoger, por cierto que me di una empapada por la tormenta que cayó.
Me da gusto que te hayas surtido de un buen arsenal Strika.
Un abrazo

Enrique dijo...

Fe de erratas
Quise poner
Este año no fui al remate

Strika dijo...

Enrique: Te entiendo, sólo fui al stand de Ediciones El equilibrista. Cuando terminé mi compra ahí, me fui porque lo demás no es muy interesante que digamos. Un abrazo de vuelta.