jueves, 7 de mayo de 2009

Cuando "salud" no siempre es bien recibido

En la entrada pasada hablamos sobre el origen de la costumbre de responder verbalmente al estornudo ajeno y vimos diferentes formas de decirlo en muchos otros idiomas. Casi todas las respuestas verbales al estornudo están relacionadas con la palabra “salud” y suelen funcionar como una bendición que se le da al otro. Pero esto no siempre es así. A algunos lectores les llamó la atención que en algunas culturas asiáticas aquel que estornuda, en vez de recibir una bendición, tiene que disculparse. Probablemente eso venga de la idea más práctica (y menos supersticiosa) de que el estornudo no es más que una excreción fisiológica que importuna al otro. De ahí que, supongo yo, uno se disculpe. De hecho, algunos otros lectores comentaron que decir “salud” ya está demodé o que es una forma de decirle al otro que deje de fastidiar. Creo que tienen razón. Por lo menos en algunas culturas es posible verlo.

Cuando estudié francés, me enseñaron que cuando alguien estornuda hay que decirle à tes souhaits si se le tutea o à vos souhaits si se le habla de usted. Sin embargo, cuando viví en Francia me di cuenta de que en la realidad las cosas no eran como me las habían pintado mis profesores. A los pocos meses de vivir allá, observé que cada vez que yo estornudaba nadie, absolutamente nadie, me decía nada. No me decían la fórmula que yo había aprendido en mis clases, pero tampoco me decían otra cosa. Y no sólo eso: cuando otra persona estornudaba y yo le decía “à tes souhaits”, la persona nunca me decía gracias.

Poco a poco fui observando que eso era una actitud generalizada y no sólo de unos cuantos. Hasta que un día decidí preguntarle a una amiga francesa. Le dije lo que les acabo de explicar aquí: que a mí me habían enseñado a decir eso pero que notaba que no sólo nadie me lo decía a mí, sino que tampoco me agradecían si yo se lo decía y que, incluso, empezaba a sospechar que les molestaba. Mi amiga me dijo que nunca se había puesto a pensar en eso, pero después de reflexionar unos segundos me dijo que efectivamente no le gustaba que le dijeran algo al estornudar y, por ende, tampoco lo decía ella. Me explicó que decirle “salud” (o su equivalente) al que estornuda es como decirle indirectamente que los demás se dieron cuenta de que estornudó, lo cual no hace más que incomodarlo.

Fue entonces que me di cuenta de que una cosa es lo que te enseñan en clase de lengua y otra la realidad. Obviamente esta “cortesía” de decir à tes souhaits al que estornuda fue real en algún momento. De lo contrario, no me la habrían enseñado. Pero las costumbres cambian y ésta no sólo dejó de ser una cortesía, sino que se volvió una descortesía. Me percaté de que, en vez de ser cortés con la gente, la había estado importunando. Claro, seguramente, siendo yo extranjera, no lo habían tomado mal, pero el punto es que mi intención había tenido el efecto contrario.

Éste es un ejemplo interesante que muestra la importancia de incorporar un enfoque pragmático en los métodos de enseñanza de segundas lenguas. La pragmática es precisamente esa rama de la lingüística que estudia el lenguaje y su relación con los hablantes, así como las circunstancias y contextos de la comunicación. El sistema formal y gramatical de una lengua no puede desvincularse de los contextos de uso, de la identidad individual y social de sus interlocutores, ni del conocimiento del mundo que tienen los hablantes.

13 comentarios:

Miroslav Panciutti dijo...

Curioso, no sabía que en Francia tales eran las costumbres y, de otra parte, tienes toda la razón en que conviene un enfoque pragmático en el estudio de las lenguas para evitar un uso del idioma que suene a falso.

En España, sin embargo (al menos eso es lo que yo creo) se sigue contestando Salud (o Jesús) y no sólo no sienta más sino que lo que parecería maleducado es quedarse callado si alguien estornuda.

gamaliel dijo...

Hola Strika:
En mi escuela tengo compañeros colombianos y alguna vez comentaron que les había sorprendido un poco el que aqui se dijera "salud" cada que alguien estornudaba, pues segun esto, en Colombia no se acostumbra tanto, como que solo en ciertos momentos, aunque no me especificaron que momentos.

Claro que ellos ya se incorporaron a la mexicanidá y andan diciendo salud a cada rato...

salud... os

marichuy dijo...

Strika querida

Ya hasta se me había olvidado. Cuando tomaba clases con Dominique, alguna vez estornudó y todos por supuesto nos lanzamos a decirle "salud" en francés para presumirle "nuestros adelantos", ja. Ella dio las gracias y punto; pero alguna vez ya no se aguantó y nos dijo que en realidad no le hacía mucha gracia que le dijéramos salud, porque le daba pena estornudar en público.

Un beso saludable

mariano skan dijo...

Cómo andan con la pragmática los autores de libros para primer grado donde se puede leer: papá fuma pipa, mamá amasa la masa? mi mamá me mima y otras memorables como el chiste de Mafalda.

Bueno, en el caso de las sociedades quisquillosas podemos decir que está todo bien con ellos pero todo mal con la clase de francés y por otra parte, ser extranjero tiene sus licencias.

saluods

Mimí dijo...

De acuerdo, totalmente, tuve un amigo Francés que no paraba de decir tacos, vulgarismos y argot, una mezcla de árabe, francés y no se cuántas lenguas más ... y no nos entendiamos, es más me decía que dónde había aprendido esas palabras pimpollo, jejeje.
Le molestaba enormemente cómo hablaba, por eso me temo que lo que aprendí en clase, era de 1900, jejeje.
Abrazo!!

Mimí dijo...

A mí que me digan Jesús no lo entiendo, me parece un poco tonto, la verdad.
Decirte algo es afimar que nos percatamos todos.
Pero...¿Os habéis dado cuenta de que existen pelis que recrean épocas donde se tomaba rapé para estornudar? En esa fase de nuestra historia, en la de las pelucas postizas y puñetas inmaculadas, corsés y demás parapetos, entonces no sólo resultó valorado, sino que además se provocaba ...

No existe una verdad eterna, la historia es como el curso de un río, depende de dónde te coloques la verás de una manera diferente, eso decía Hegel.
Y si lo piensas, se aplica muy bien a tu historia, Verdad?

Ojaral dijo...

La verdad es que, por lo menos en mi caso, nunca entendí lo de "salud". Creo que me llevaría bien con los franceses. Me hace acordar a la diferencia entre un caballero y un dandy. Si el primero abre la puerta del baño y encuentra a una mujer sentada en el inodoro, hace como que no vio nada, y cierra la puerta. El segundo, en cambio, dice "disculpe señor", y se va.
Saludos!

e. r. dijo...

Hola Strika!
Te comento que en paraguay hay una costumbre que resulta, paradógicamente, bastante cómica, y está asociada al decir salud al que estornuda. Como en todas partes, sino uno estornuda, la gente salta y te dice: Salud! Pero si se estornudás dos veces, entonces te dices: Salud y Dinero! Y sin son tres veces, dicen: Salud, Dinero y Amor. De ahí que cada cual quiera estornudar por lo menos tres veces, pues es aún mejor si uno lo hace aún más veces, lo que vendría a resultar: Salud, Dinero, Amor, Viajes. Sexo, etc. La verdad es que nadie se lo toma como imprudencia, ni el estornudar ni el decir salud, pues creo que ha entrado en el terreno lúdico de la cortesía, que quita al menos un par de risas a los participantes.
Saludos, Strika

Harry Papaley dijo...

interesante!

Strika dijo...

Miroslav: Igual es en México. Creo que en general aquel que no dice salud, pasa por un maleducado.

Gama: Ja, ja. Qué rapido se adaptaron tus compañeros colombianos.

Marichuy, querida: Al menos Dominique fue sincera. Yo de verdad no entiendo para qué lo enseñan si no se usa.

Mariano: Sí, ser extranjero tiene sus licencias. Pero no sé por qué cuándo les sales con una palabrota, como que no siempre lo ven bien. Creen que tienes que hablar decentemente o que no tienes derecho a usarlas. Al principio, yo notaba disgusto cuando las usaba y no necesariamente en contextos formales, sino entre amigos.

Mimí: Exacto. Uno sale de esas clases hablando como Flaubert. Por eso, la única forma de realmente hablar es pasando una temporada en el país.

Ojaral: Ja, ja. Está buenísimo lo de la diferencia entre el caballero y el dandy. :D

Ever: Me imagino lo divertido, sobre todo pensando que hay algunas personas que estornudan unas 7 veces seguidas. Se presta a ver qué tan creativo es el interlocutor con todo lo que va añadiendo.

Harry: :)

Abrazos para todos

Katrina Van Dassos dijo...

como dice Miroslav, aquí se dice Jesús también, y la verdad es que siempre se agradece que te digan algo cuando estornudas. Cuando nadie dice te dice nada te quedas como decepcionado... ¡a nadie le importa mi alergia, o mi resfriado!

En cuanto a lo que comentas sobre las clases de lenguas extranjeras y la realidad de un país... totalmente de acuerdo. He estado ahora en Londres y, joder, nos han tenido engañados en el cole totalmente. ajjajaja Menuda incomunicación.

Un beso,
Katri.

Mimí dijo...

Voy a ver si me adoptan en Paraguay y me dan desean de todo.¡Será por estornudos!

ángel dijo...

Llegué sin tapabocas y por azar venturoso a tu espacio. Muy buenas entradas. Sigo leyendo (sin estornudar).



Saludos...