viernes, 9 de mayo de 2008

Tres tristes tigres

Tres tristes tigres es un famoso trabalenguas, pero también es una novela del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante (1929-2005). La novela está ambientada en La Habana de fines de los 50s y gira en torno a un grupo de jóvenes que pertenecen a la bohemia cubana. TTT parece ser un collage de textos, historias y monólogos sin conexión alguna, pero conforme uno avanza en la lectura se da cuenta de que no hay tal incoherencia. Los personajes y las historias están perfectamente interconectadas entre sí. Si bien no hay una historia principal, hay muchas historias que conocemos poco a poco a través de los distintos monólogos.

Sin embargo, el personaje principal de TTT es, diría yo, el lenguaje. El libro comienza con una advertencia del propio autor: que está escrito en cubano y que algunas páginas se deben oír mejor que se leen, por lo que no sería mala idea leerlas en voz alta. Los primeros capítulos funcionan como una serie de monólogos que presentan diferentes registros lingüísticos del cubano. Cabrera Infante lo logra de una manera magistral. Más adelante, cuando aparece un personaje llamado Bustrófedon (o, más bien, cuando los personajes empiezan a mencionarlo), se comienza a jugar con el lenguaje de una manera exquisita. Juegos de palabras, trabalenguas, retruécanos, paronomasias, parodias. Simplemente es genial.

Cabrera Infante es un escritor de la estirpe de Raymond Queneau y James Joyce (a quien uno de sus personajes llama jocosamente Shame Choice). No habrá una gran historia detrás, pero el libro es una delicia lingüística. Y además es divertidísimo. (Eso sí, me pregunté cómo serán las traducciones a otras lenguas. No puedo siquiera imaginarlo... ¡Y no me gustaría estar en el lugar del pobre traductor!)

4 comentarios:

Poesia dijo...

Supongo que la complicacion para los mortales/lectores seria leerlo en voz alta y en cubano. Quien sabe como suene...por que lo demas suna muy bien.

Besos audis menos T
Poesia

Odara dijo...

Hmm, suena interesante. Habrá que leerlo. Por lo que cuentas, yo tampoco envidio al traductor que lo traduzca... ¡buen traductor será! Por cierto, que la biblioteca del IC donde trabajo se llama precisamente Guillermo Cabrera Infante. Debe de ser una señal ;)

Y concuerdo con Poesía (¿o Poesia?) en que, al menos para mí, no sería fácil leerlo en voz alta en cubano. Sonaría a mala parodia...

Abrazos :)

strika dijo...

Poesía y Odara:

Aquí les va un fragmento de los que, supongo, es mejor leer en voz alta:

(...) pero mijita que confundía, pero que confundía etás tú: quien te dijo, dígole y me dise, bueno enún final yo no te tengo amarrá ni con pendón de cantidá y ya me miba subiendo con tanto insulto, casi con mi nueve en punto, y le digo, dígole, nada ma que se vive una ve, miamiga, y hay que sabelo hasel que eso e también una siensia te enterate? y ella va y me dise, cucha cucha ahí tiene tu musiquita y tu bailoteo y tu revolvimiento: vete cuando tú quiera, ahora, o-y-e-l-o bien, te va y no vuelve má, en eta casa tú no vuelva polque tevasencontlal la puelta trancá y con candao y si te queda nel pasillo traigo la encargá pa que te bote, mira como e la cosa, me oite, y ya yo que toy metía en la piña de a mil y que oigo que, fetivamente, la música viene con su rimmo y su sandunganga y su bombobombo, casi como polequina, le digo ay hija pero qué apurativa tú ere (...)

Besos cubanos
P.D. ¡No todo el libro es así! ;)

Odara dijo...

¡Buf! Pues sí que hace falta leerlo en voz alta... y aun así cuesta entenderlo... Bueno, ¡será un reto! ;)