lunes, 21 de julio de 2008

Chocoadicta

Me llamo Strika y soy adicta al chocolate. Pero no a cualquier chocolate: sólo al amargo y macizo. Ningún otro tipo de chocolate me provoca dependencia. Es más, hay algunos que ni de loca consumo y a los que ni siquiera podría considerar chocolates (es el caso del “chocolate blanco”, así como de todas esas gringadas tipo Milky Way, Snickers y demás porquerías). Dicho esto, quienes viven en México entenderán que mi adicción es algo difícil de abastecer. Para empezar, porque en este país prácticamente no existe el chocolate amargo de producción nacional. La única excepción es el chocolate amargo de Turín para repostería, que yo consumo como si fuera un postre. También, cerca de la Facultad de Ingeniería en Ciudad Universitaria, hay un puesto de golosinas en el que venden unas figuritas de chocolate macizo y amargo (básicamente ositos y patitos) por la módica cantidad de un peso la pieza (creo que la última vez que pasé por ahí ya las habían subido a $1.50). Cuando iba a la maestría solía comprar varias decenas de pesos para así poder satisfacer mi necesidad de chocolate durante la semana. El problema es que ya no voy a CU.

Fuera de esos casos, la mayor parte del chocolate amargo que se vende en este país viene del extranjero. Entre mis favoritos, está el Excellence 70% Cacao de Lindt. De esa misma marca, hay también uno con extracto de naranja que es una delicia (no es un relleno, es solamente un fino aroma de cáscara de naranja que, mezclado con el aroma del chocolate, es reamente un manjar de dioses). El problema es que todos esos chocolates, tanto los extranjeros como el Turín de repostería, sólo los venden en el supermercado. En las tiendas tipo Extra, Oxxo, 7 Eleven y demás denominaciones, que tanto han proliferado en esta ciudad durante los últimos años, venden pura gringada de chocolate. En las tiendas de abarrotes, además de gringadas, encuentras conejitos, huevitos, monedas y vaquitas, pero nada que valga la pena. Esto es un verdadero problema cuando se tiene una adicción como la mía.

Además de la innegable obsesión que tengo por cómo conseguir mi droga, también presento otro de los típicos síntomas de las adicciones: el chocolate me hace egoísta. No importa qué tanto quiera a la persona, haré lo posible para no convidarle de mi chocolate. En mi casa, lo escondo para que mi marido no lo encuentre y así no tenga que darle ni un solo pedazo. Y, como imaginarán, me lo como a escondidas. También tengo que hacer esfuerzos para controlarme y no terminarme todo el paquete en una sentada. Mi objetivo inicial siempre es comerme un “cuadrito”, pero invariablemente termino comiéndome más de tres. El hecho de que tenga que caminar tantas cuadras para conseguir otro me ayuda a controlar el impulso, pero es difícil.

Pero el chocolate amargo no es tan dañino. Es más, en pequeñas cantidades es benéfico para la salud. Entre sus ventajas está combatir la fatiga crónica (a mí de hecho el “mono” o síndrome de abstinencia me empieza como a las 5 de la tarde), reducir la presión arterial, y reducir el riesgo de varias otras enfermedades mortales, entre las que se encuentran las enfermedades coronarias, el cáncer y la diabetes. ¿Cómo les quedó el ojo? No está tan mal mi adicción. ¿O me estaré autojustificando y estoy más grave de lo que creía?

22 comentarios:

A dijo...

Lindt no tiene verguenza, es verdad.

En df es muy dificil conseguir chocolate amargo, pero en Mexico si 'lo hacemos' (andamos arando).

No es facil de conseguir, cierto, a menos que tengas que viajar a Oaxaca con regularidad, pero una cosa es cierta, puedes conseguirlo al porcentaje que tu gustes.

90% es suficiente? y sin pizca de endulzante, el chocolate amargo a mas no poder es posible en esa hermosa tierra.

Recuerdo cuando tenia la oportunidad de pasar por alla seguido, me surtia de chocolate para tener disponible por mucho tiempo, la ultima 'dosis' de chocolate que me di, fue hace 3 meses, ese guardadito lo atesore por 2 años...ahora solo me queda esperar a que alguien viaje por alla y acepte traerme algunos kilitos (minimo ¿no?)

Besos enfetilaminados
A.

Ojaral dijo...

Siempre se puede conseguir alguna buena excusa para justificar un vicio. Dice Fogwill: "Las drogas, a quien entra en su red, vienen a prometerle una muerte concreta, autoadministrada, en reemplazo de una muerte terrible, abstracta, de causa desconocida, que por ser intangible amenaza eternamente. La muerte imaginaria del tabáquico, del barbitómano, desparece en cada toma de la droga: ya no amenaza, está dialogando con su cliente".
De todos modos, no creo que el chocolate te lleve a la tumba, así que tire p'alante nomás.
Saludos.

Enrique Morán dijo...

Ya lo decía yo. Por algo me caías bien Strika, jeje.
Yo soy otro chocoadicto y aparte compulsivo.
Tal vez no sea tan refinado como tú y A, pues a pesar de que me gusta (Y MUCHO) el chocolate amargo, también soy fanático de cualquier tipo de chocolate.
Creo que en mi trabajo soy famoso porque en mi cajón del escritorio siempre hay un arsenal de chocolates de las más variadas marcas (desde los ricos chocolates brasileños, los suizos, obvio que los mexicanos y hasta los gruinguitos) es un gusto caro, pero es de mis poquísimos vicios.
Creo que al día como (por lo menos) unos 200 gramos de chocolate.
Creo que pronto iré a hacer una visita a Arnoldi.
Saludos

chanclaveloz dijo...

Pues yo tambien era adicta al chocolate pero poco a poco he logrado irle bajando al azucar. Alguien hace poco me dijo que todos los adictos al chocolate lo que buscamos no es el chocolate sino el azucar, si tuvieramos que comer el cacao con un poquitin basta. Ultimamente he pasado por epoca sin consumir azucar (blanca o morena en todas sus formas) y es cuando te das cuenta cuan adictos somos al tambien llamado 'white killer'.
Yo tambien amo el chocloate amargo y no me gusta el chocolate blanco, entiendo la obsesion pero parece que he logrado vencerla temporalmente...

Strika dijo...

A: El chocolate oaxaqueño que yo conozco tiene mucha azúcar. Cuando fui a Oaxaca nunca vi del que tú hablas... Y aquí en las camionetas de productos oaxaqueños, sólo venden el Mayordomo, que es bueno, pero dulce... ¡Tendré que ir a buscar esos de los que hablas!

Ojaral: Muy buena la cita. Me gusta la idea de la muerte concreta y autoadministrada.

Enrique: Al leerte, me doy cuenta de que no estoy tan grave. ¿200 gramos? Yo logro no comerme más de la mitad de mi barra de 100 gramos. Es un alivio ver que hay chocoadictos más graves que yo, ja, ja, ja. Y, al igual que tú, no tengo grandes vicios, por lo que pienso que me puedo dar el lujo, je, je.

Chaclaveloz: De acuerdo contigo. Pero no soy una gran consumidora del "asesino blanco" (que, por lo demás, qué expresión tan más ambigua, ya que hay dos asesinos blancos en polvo famosos, ja, ja). El café (que ya casi no bebo) y el té negro los tomo sin azúcar, que es donde uno podría consumir más. Mi única fuente de azúcar (además del chocolate) viene básicamente de las frutas. Por cierto, allá en tu tierra de exilio hay unos chocolates amargos buenísimos.

Saludos a todos

So dijo...

Lo flavonoides del chocolate te hacen bien, pero no mas de tres cuadritos por sentada!!! no importa que tan "amargo sea" :)
yo afortunadamente soy adicta a lo salado asi que mis miguelitos tamaridos y chamoys los encuentro en cualquier parte y no soy picky.

A dijo...

Strika, en la fabrica de chocolates de mayordomo puedes comprar el chocolate en cualquier punto de su proceso, desde el cacao molido, hasta el chocolate dulce que ya conoces y que se vende empaquetado.

El 'problema' (que para mi no lo es en absoluto) es que no se vende en tableta. Ya que lo sacan a medio proceso ( o donde tu lo prefieras) lo vacian en forma de pasta en un vaso de unicel de litro y le ponen una tapita de plastico bastante debil, a los pocos minutos la 'pasta' se solidifica, y te quedas con un vaso de unicel, lleno de una piedra amorfa de chocolate tan amargo como lo quieras.

Si vas...avisas!

besos apuntados
A

LA GUERA RODRIGUEZ dijo...

Holaa!!
yo tengo una amiga en Oaxaca, le preguntaré por esos chocolates!
porque si...
Lo confieso: Soy chocoadicta
pero creo que estoy en un grado demasiado grave, porque ..ok..ok..hablando ante chocoadictos me entenderán:
Cuando no tengo algun chocolate por alli escondido o en el refrigerador (recuerden que donde vivo sobrepasamos los 40ºC ) me como el chocomilk a cucharadas, o el nesquil o lo que sea!!, a veces me como las tabletas del Chocolate Abuelita,asi como dice Strika, solo un triangulito y nada! no puedo con esta adicción!!
también confieso que en cuanto como de cualquier chocolate la cantidad que sea, se me "suelta el estomago"!! si, me da diarrea!! lo cual no es impedimento para que vuelva al ataque, asi me mantengo en linea..jajaja

Grave, tremendamente grave...Diana

LA GUERA RODRIGUEZ dijo...

perdón, quise escribir NESQUIK..o algo asi...jeje

Strika dijo...

A: Para mí tampoco sería un problema que me vendieran el chocolate en forma de pasta, ¡al contrario! Y claro que si voy a Oaxaca, avisaré.

Diana: ¿chocomilk a cucharadas? Nunca se me había ocurrido... Quizá deberíamos abrir un grupo de autoayuda de chocoadictos, ja, ja, ja.

Besos

D dijo...

¡Yo también amo el chocolate! Seguramente lo heredé de mi papá que sí es un verdadero chocoadicto. Él se despierta muchas noches por el deseo de comer un pedazo de chocolate, así que tiene un arsenal en su buró. No soy tan picky aunque por supuesto tengo mis favoritos. Irónicamente ahora que vivo fuera de México me ha dado por comer chocolate Abuelita a pedazos, es casi incontrolable. Lo bueno es que cuando se termina el que traigo de México sí puedo conseguirlo aquí con el dealer de comida mexicana (aunque a precio de Toronto). Pero creo que soy más adicta a los manguitos enchilados, que ya es mucho decir.

Besos

Aurelio Asiain dijo...

No eres una verdadera adicta. Los verdaderos adictos nos comemos un kilo de chocolate en una hora, como si fueran palomitas, y de cualquier tipo de chocolate. Y además no dejamos que la ideología se interponga entre el paladar y el chocolate. Todo eso que llamas gringadas es fantástico.

Strika dijo...

Aurelio: El problema de las gringadas (así como de los huevitos, monedas, conejitos y demás chocolates que no me apasionan, y que no necesariamente son gringos) es que tienen más azúcar que cacao. El chocolate blanco ni siquiera contiene pasta de cacao. Y el Milky Way es considerado como una golosina (candy bar), más que como un chocolate. Así que me parece que lo que defines como "verdaderos adictos" son más bien adictos al azúcar.
Ahora, después de haber leído los comentarios de los demás, ¡estoy totalmente de acuerdo en que no estoy tan grave! De hecho, ha sido un alivio. :)
Un saludo

Anónimo dijo...

la doctora Daniela Jakubowicz, reconocida endocrinóloga venezolana, explica: “El chocolate se puede usar como antidepresivo porque contiene varias sustancias que influencian la química cerebral y lo transforman en un potente agente antidepresivo. Al ingerirlo se produce una elevación de la insulina, que conduce a todos los aminoácidos de la sangre hacia los músculos con excepción del triptófano que va al cerebro. Es el precursor de la serotonina cerebral. En el cerebro el triptófano, se transforma en serotonina, lo cual confiere al que se comió el chocolate una sensación de tranquilidad y sedación placentera”.

¿Has consisderado comer la semilla de cacao tostada? Es como si comieras el puro chocolate amargo sin nada de azúcar, y lo consigues en en la Merced por kilo. A mí me encanta.
Jana

Aurelio Asiain dijo...

Lo que dije es que nos gusta el chocolatede cualquier tipo: desde el que tiene 90% de cacao, hasta el que tiene mucha azúcar. No nos gusta el cacao. Nos gusta la combinación de cacao con azúcar, es decir el chocolate. A mí las golosinas no me gustan: sólo como chocolates, muchos, de cualquier tipo.

Gringadas: todo eso (el chocolate mezclado con otras cosas) es de origen europeo, no norteamericano, y es buenísimo. Por cierto, los chocolates rusos (no soviéticos, rusos) son buenísimos. ¿Son gringadas?: http://www.ruscuisine.com/shopping/index.php/food-and-drinks/Russian%20chocolate/

LA GUERA RODRIGUEZ dijo...

Cielos!
lo estoy confirmando, estoy realmente grave, porque cuando digo que me gustan TODOS los chocolates, me refiero a T O D O S!!...

Diana

Strika dijo...

Aurelio: En mi entrada especifiqué que las gringadas son el Milky Way, el Snickers y otros del estilo. No entiendo cómo puedes poner esas cosas en el mismo plano que los "chocolates mezclados con otras cosas de origen europeo" (como esos rusos que me enseñas) que, por supuesto, son buenísimos. Esos sí son chocolates. Las gringadas que mencionaba, no. En fin, entre tripodólogos felinos te veas. Me cae.

Jana: No conozco la semilla de cacao tostada. Habrá que probarla. Una vez una amiga italiana me trajo de su tierra una tableta de chocolate 100% cacao (edición limitada por el 100 aniversario de esa marca). Es demasiado amargo y al principio me costó trabajo, pero luego me encantó y es cierto que provoca menos compulsión porque no tiene azúcar. Saludos y bienvenida a este blog.

Setu dijo...

Hola Strika, Yo tambien soy chocoadicto... Ni un solo día sin una dosis de teobromina! Pero, vistes lo que puede ocurrir? Se estima que en perros la dosis letal de teobromina es de 6-17 gramos de chocolate negro (el que contiene mayor concentración de teobromina) por cada kilogramo de peso del animal. Saludos. Setu

Koalbiter dijo...

Hola!
Me encanto el inicio, jaja.
Me gusta el chocolate, pero no me considero adicto, de hecho, no recuerdo haberlo probado tan amargo, lo voy a bucar y luego te digo se me llego tu adiccion.
Saludos!

marichuy dijo...

Strika

Querida, mi abuela diría "Dios las hace y la web las junta". Los mismos gustos [a tus disgustos chocolateros, agrego los Hershey's, cuya composicón debe ser la inversa del Lindt 30% cacao, 70% azúcar y leche]. Ese Excellence 70% Cacao de Lindt, tiene su hermano mayor de 80% cacao; marca suiza, creo, pero hecho en Francia. Y en el supermercado grandote que está cerca del Tec de Monterrey ¿COSTCO? venden en octubre, noviembre y diciembre unos belgas y franceses muy buenos, a precio decente... deliciosos y negros como mi conciencia.

Y por último, en Av Cuahutémoc, junto a la Cineteca Nacional está la dulcería Laposse, que aunque es italiana, es de manufactura mexicana; ahí venden a granel un chocolate oscuro bastante aceptable y a precio razonable.

Besos adictos

Balamte dijo...

Vengan a verme todos estos chocoadictos. Tengo una chocolatería que se llama "Balamté". Utilizo una mezcla especial, mucho mejor que la de Turín, utlizando chocolate mexicano. Tengo trufas envinadas y no, rellenos con sabores mexicanos y tradicionales, macizos, chocolate cero azúcar (85% de cacao, para diábeticos y para los que les preocupa el peso), enjambres con cereales y con frutas, granos de café cubiertos, etc. Estoy en Clzda. San Juan de Dios no. 24, Col. Arboledas del Sur, Tlalpan 14376, México D.F. (a tres cuadras del centro comercial Paseo-Acoxpa) Saludos chocoadictos

Balamte dijo...

Vengan a verme todos estos chocoadictos. Tengo una chocolatería que se llama "Balamté". Utilizo una mezcla especial, mucho mejor que la de Turín, utlizando chocolate mexicano. Tengo trufas envinadas y no, rellenos con sabores mexicanos y tradicionales, macizos, chocolate cero azúcar (85% de cacao, para diábeticos y para los que les preocupa el peso), enjambres con cereales y con frutas, granos de café cubiertos, etc. Estoy en Clzda. San Juan de Dios no. 24, Col. Arboledas del Sur, Tlalpan 14376, México D.F. (a tres cuadras del centro comercial Paseo-Acoxpa) Saludos chocoadictos