martes, 22 de julio de 2008

Nomofobia

Existen tantas fobias en este mundo que habría que hacer un diccionario entero dedicado a ellas. La proliferación de fobias es aún más evidente en los tiempos que corren, en que las nuevas tecnologías están dominando nuestras vidas y generando tanta ansiedad. La nomofobia es el miedo irracional de separarse del teléfono celular. Según un estudio que se llevó a cabo en el Reino Unido, el 53% de los usuarios de celular en ese país tienden a sentir una fuerte ansiedad cuando pierden el celular, se quedan sin batería, sin crédito o se encuentran fuera del área de cobertura. Además, una de cada dos personas dijo que nunca apaga su teléfono.

Nomofobia (de no mobile phobia, en inglés) es un neologismo acuñado por la Oficina de Correos británica y sólo tiene sentido en el Reino Unido y en los países angloparlantes donde llaman mobile al celular (en Estados Unidos se le llama cell phone). Quizás en España podría tener más sentido ya que ahí se les conoce como móviles. Pero el término no deja de ser un barbarismo. Es un híbrido etimológico que viola las reglas de creación de palabras. La raíz griega –nomo significa ley y la nomofobia en términos estrictos tendría que significar “miedo a la ley”. Si teléfono celular se dice kinito tilefono (κινητό τηλέφωνο) en griego moderno, el miedo a quedarse sin celular quizá podría llamarse akinesofobia. El problema es que ese término puede interpretarse también como el miedo a quedarse sin movimiento (de hecho, existe un temor al movimiento llamado kinesofobia).

De todos modos, y a pesar de su incorrección, el término nomofobia está ya bastante difundido. Y es que este padecimiento es cada vez más real para millones de personas en nuestro planeta. Los expertos comparan la ansiedad provocada por la nomofobia con la que provocan otras situaciones estresantes como casarse, cambiarse de casa o de trabajo, separarse de la pareja o ir al dentista. Algunas de las comparaciones son un poco exageradas, pero es cierto que hay gente que se pone muy mal sin su teléfono. Yo no soy tan adicta al celular (tengo más dependencia al Internet y al correo electrónico, pero ese es tema para otra entrada y también para la acuñación de otro término). A veces puedo salirme de casa sin el celular, otras me acuerdo de encenderlo (pues yo sí lo apago todas las noches) hasta la tarde. Pero al mismo tiempo estoy pegada al correo electrónico, así que tendría que admitir que sí tengo temor de quedarme incomunicada.

Si eres nomofóbico, aquí hay un centro de atención en el que te dan algunos consejos para evitar que te qudes incomunicado o sin celular. Lo malo es que esos consejos lo único que hacen es aumentar la dependencia al celular.

8 comentarios:

A dijo...

hace unas semanas salio la noticia de los primeros enfermitos de sus emociones (como diria una amiga sicologa) a causa del celular.

Cierto matrimonio interno a sus 2 pequeños en una clinica de adicciones, ya que estos mostraban variops sintomas clasicos.

Cambio en el estado de animo, irritabilidad al no tener su telefono a la mano, disminucion en su rendimiento academico, problemas para relacionarse con otras personas, ruptura de lazos familiares etc,

Mencionaban que se les daria una terapia especial, por ser niños, y por ser un problema nuevo en esa clinica.

no dudo que muchos requieran de ese tratamiento. Creo que yo lo tuve hace un par de años, y lo trabaje solita, a la fecha incluso he salido de casa sin acordarme del telefono, mas de una vez.


lo cierto es que si tengo otras cuantas dependencias...de las cuales no me quiero liberar.

besos necios
A.

LA GUERA RODRIGUEZ dijo...

Creo que he superado eso de cargar el celular a todos lados, no dependo tanto de el, pero creo que tengo mas dependencia a quedarme incomunicada, por lo que comentaba en mi mas reciente post, ya que me senti "apanicada" (está bien dicho?) cuando me senti perdida sin internet, sin tv x cable y sin telefono...!!

Besos!!

Strika dijo...

Diana: Ya leí tu post. Yo también me "apanico" (creo que no existe la palabra, pero como se usa tanto pronto tendrá que existir, je, je) si me quedo sin acceso al correo electrónico. Por eso cuando me voy de vacaciones trato, como autoterapia, de desconectarme lo más posible. Pues salir de vacaciones para vivir en un ciber café como que no me parece muy saludable que digamos...

A: Definitivamente los niños de ahora son los que más sufren de estos efectos, pues desde que estaban en la cuna ya tenían celular en vez de sonaja.

D dijo...

Oops, sí soy nomofóbica! Nunca apago el celular y el 90% del tiempo lo traigo conmigo, incluso en mi casa. Pero creo que en el fondo, al igual que a Diana y a Strika, lo que me apanica es estar incomunicada. Cada quién sus fobias, lo que sí no aguanto es que la gente no respete. Cuando a alguno de mis alumnos le suena el celular me dan ganas de quitárselo como si estuvieran en kinder!

Strika dijo...

D: Y ni hablemos de los irrespetuosos a los que les suena el celular en el cine (y lo contestan) o que están mensajeándose con alguien durante toda le película, porque entonces sí me pongo muy mal y la que tiene que ser internada de urgencia soy yo.

Ojaral dijo...

La verdad que yo sí llevo el celular a todas partes, aunque la única que me llama es mi novia. Y eso de vez en cuando. Debe ser que necesito mantener abierta la posibilidad, aun remota, de que esa materialización del silencio pueda romperse en algún momento y mi tímido corazón dé un salto de rana al oír los primeros compases de "El ingeniero", por Di Sarli, anunciando un mensaje de texto.
Saludos.

Rosario dijo...

BUUUAAAAHHHH!!!! SOY NOMOFOBICA!!! Pero bueno, yo ya estoy medicada para "otras alteraciones emocionales" concomitantes a esta recien nombrada patologia...Llego un momento en que tenia Nextel, Celular y Beeper y me metia hasta a bañar con los 3 por si me llamaban...no manches...hoy solo tengo mi celu, NUNCA lo apago y dependo al 200% de el...hago lo mismo que Strika en las vacaciones, pero no les quiero contar la cantidad de mensajes de voz, de texto y llamadas perdidas cuando vuelvo a la realidad...

Strika dijo...

Chayo: Pero tú puedes escudarte detrás de la excusa de tu profesión, je, je.

Por cierto, ahora yo también ando pegada al celular, pero más que nada porque lo uso de reloj, ya que se terminó la pila de mi reloj de pulsera.
Besos a todos