miércoles, 2 de abril de 2008

¿Qué libro eres?

Cada año, la Escuela de Escritores de Madrid propone una actividad para celebrar el 23 de abril, Día del Libro. Hace dos años los internautas hispanohablantes elegimos la palabra más bella del castellano. El año pasado apadrinamos una palabra en vías de extinción.

Este año la Escuela de Escritores aparca el homenaje a las palabras y se adentra en esas casas de las palabras que son los libros: "Todos tenemos un libro --novela, poemario, libro de cuentos, libreto, obra de teatro, ensayo-- al que no solo debemos agredecer la pasión que sentimos por la Literatura, sino que marcó el rumbo de nuestras vidas. Por tanto, no se trata de escoger el mejor libro escrito jamás, sino aquella obra que, al leerla, nos cambió para siempre".

Sólo hay que dar un título, el autor, y unas líneas para decir por qué ese libro te define, quién es él, quién eres tú, qué ha supuesto para ti.

Yo he elegido Demian, de Hermann Hesse. Es uno de los libros que me formaron. Cito uno de mis fragmentos preferidos:

"El descubrimiento de que mi problema era el de todos los seres humanos, un problema de toda vida y todo pensamiento, se cernió de pronto sobre mí como una sombra divina y me llenó de temor y respeto al ver y sentir que mi vida y mis pensamientos más íntimos y personales participaban de la eterna corriente del pensamiento humano. El descubrimiento no fue alegre, aunque sí alentador y reconfortante. Era duro y áspero, porque encerraba en sí responsabilidad, soledad y despedida definitiva de la infancia".

¿Y tú? ¿Qué libro eres?

7 comentarios:

A dijo...

El Eclesiastes.

Es un dialogo consigo mismo de alguien que se cuestiona sinceramente el valor del hedonismo y la virtud, la vida y la muerte, la sabiduría y la necedad, la riqueza y la pobreza, en un estado si bien analitico, tambien con un aire pesimista que lo lleva a cuestionarse lo que muchos consideramos incuestionable.

Mas que sus conclusiones, este libro ofrece una oportunidad de hacer un analisis paralelamente al autor de muchas cosas que damos por sentadas, y llegar a nuestras propias conclusiones.

Amo este libro, tiene muchas lecturas, a diferentes niveles que he podido descubrir leyendolo en momentos cruciales de mi vida. Nunca deja de sorprenderme.

No soy pesimista, soy una optimista en rehabilitacion.

Besos crudos
A.


Aqui un fragmento:

Yo me dije a mí mismo: "Ven, te haré experimentar el placer;
goza del bienestar".
Pero también esto es vanidad.
De la risa, dije: "No es más que locura",y de la alegría: "¿Para qué sirve?"Decidí estimular mi carne con el vino,manteniendo la mente lúcida,y dejarme llevar de la insensatez,hasta ver qué les convienehacer a los hombres bajo el cielo,en los contados días de su vida.
Emprendí grandes obras:me construí mansiones y planté viñedos; me hice jardines y parques,y planté allí toda clase de árboles frutales; me fabriqué cisternas, para regar el bosque donde crecían los árboles;
compré esclavos y esclavas,y algunos me nacieron en casa;poseí también ganado en abundancia,más que todos mis predecesores
Amontoné además plata y oro,y tesoros dignos de reyes y de rovincias;me conseguí cantores y cantoras,y muchas mujeres hermosas,
que son la delicia de los hombres.
Llegué a ser tan grande,que superé a todos mis predecesores Sin embargo, la sabiduría permanecía siempre conmigo.
No negué a mis ojos nada de lo que pedían,ni privé a mi corazón de ningún placer;mi corazón se alegraba de todo mi trabajo,y este era el premio de todo mi esfuerzo.
Pero luego dirigí mi atención
a todas las obras que habían hecho mis manosy a todo el esfuerzo que me había empeñado en realizar,y vi que todo es vanidad y correr tras el viento:¡no se obtiene ningún provecho bajo el sol!

¡Los fabulosos gatos malabraristas! dijo...

Escribir de Marguerite Duras.

En ese libro vienen varios escritos, Escribir, El joven aviador inglés, algo sobre pintura y otros más. Justo lo leí cuando tenía 20 año y el joven aviador inglés de quién se habla, tenía 20 años cuando murio, justo el último día de la guerra (2da), así que siempre pensaba en la muerte a los 20, en esa juventud trunca, en ese joven aviador que podía ser yo.. muerto y recordado en las canciones que los niños entonan en el cementerio.

La parte de Escribir es una enorme reflexión sobre eso, el oficio de escribir, sobre lo difícil, lo desgarrador que es hacerlo. En esa época pensaba que podía dedicarme a eso, a escribir.. luego leí a Duras y pensé que no tenía derecho a pretender igualarme a su inconmesurabilidad. Además, ella misma dice ahí, que leer es escribir tambien. Así que ahora yo escribo leyendo.

DURAS, Marguerite, Escribir, Colección Marginales, Tusquets editores.

¡Los fabulosos gatos malabraristas! dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Enrique Morán dijo...

Buena elección Gatos.
El texto de Marguerite Duras que me impactó fue El Amante.
Tal vez no es el mejor libro, pero para mí sí está dentro de los 10 mejores.
Saludos

strika dijo...

Gracias por las recomendaciones. Nunca he leído ese libro de Marguerite Duras. Lo buscaré.

En cuanto al Eclesiastés, reconozco que debo hacer una relectura adulta y voluntaria de algunos libros del Antiguo Testamento.

Saludos

Odara dijo...

Me cuesta jugar al "que serías si...", pero si tengo que elegir un libro que me haya marcado, lo tengo claro. Se presentan como candidatos Don Quijote, Demian, El extranjero... pero la palma se la lleva Rayuela, de Julio Cortázar.

Me lo regaló mi primera novia en nuestro primer aniversario, antes de que yo cumpliera los 18. Lo devoré en pocos días y me dejó boquiabierto. Todo: la riqueza y jugosidad del lenguaje, la temática tan humana, el punto de vista que fluctúa entre la ironía y la ternura, las imágenes... Me pareció un compendio de lo que se puede decir sobre el amor.

Mes y pico después yo tenía que decidir qué carrera quería estudiar. Dudaba entre Traducción, Filología Inglesa o Filología Hispánica. Rayuela me hizo decidirme por la última opción. Yo quería dedicarme a la Literatura.

(Que durante la carrera mis pésimos profesores, destripalibros de vocación, me quitaran las ganas de leer es capítulo aparte...)

strika dijo...

Algunas veces he lamentado no haber estudiado Letras (así llamamos a las carreras de filología en México). Pero leyendo tu comentario, Odara, y escuchando otros tantos casos, creo que fue lo mejor. En efecto, luego en esos lugares te hacen odiar los libros.