martes, 24 de junio de 2008

Cuidado con lo que dices (o sobre los tabúes contemporáneos)

El otro día me topé con X, un conocido mío del barrio. Al igual que yo, él es freelance y estuvimos conversando un rato sobre lo difícil que es serlo en estos días. En un momento de la charla le dije que a veces me gustaría montar mi propio negocio, pues de estar trabajando como negra para otros, prefiero hacerlo para mí. Entonces, X se me quedó viendo y me dijo: “Ten cuidado con las expresiones que usas”. Le pregunté si se refería a “trabajar como negro” y me respondió que sí. (Aquí cabe hacer un paréntesis: X es francés y la conversación fue en francés.). Desconcertada, le pregunté si la expresión no era común en Francia o si era mal vista, o qué onda. Y me dijo que era muy mal vista. Seguí platicando un ratito con él, yo francamente ya muy incómoda, y luego me despedí y me fui. En la noche le pregunté a mi marido (que es francés) si en Francia es considerada racista la expresión, y me dijo que en su opinión no. Luego me puse a investigar en algunos diccionarios. De entrada, yo le dije “travailler comme un noir”, traduciendo literalmente la expresión española al francés. La expresión usual es “travailler comme un nègre”. Pero eso es lo de menos. En ninguno de los diccionarios monolingües que consulté, la expresión tiene marca de uso despectivo. En los diccionarios españoles tampoco. En ambas lenguas, la expresión es simplemente considerada como coloquial, informal o familiar. Que en los diccionarios todavía no se consigne el aspecto despectivo, no significa que no lo sea. Sin embargo, yo no creo que la expresión sea una injuria racista.

Cualquiera que tenga un poco de sentido común (y que sepa un poquito de historia), entiende que la expresión “trabajar como un negro” hace alusión a los esclavos negros de otras épocas. Al menos en francés, la expresión ya existía a finales del siglo xviii. Claro está que detrás de esa realidad histórica había una ideología racista, eso nadie lo discute. Pero la frase es un símil para decir que alguien trabaja muy duro, como los esclavos. ¿Qué hay de racista en la expresión? Digo, si uno dijera “apesta como ______ (llénese el espacio blanco con la nacionalidad de su predilección)”, pues sí entiendo que hay un insulto detrás.

En las últimas décadas, el mundo ha venido experimentando una transformación sociocultural conocida como la corrección política. Este movimiento de lo políticamente correcto pretende eliminar el sexismo, el racismo, el clasismo, y demás “ismos” del lenguaje y, eventualmente (con aspiraciones de neolengua orwelliana), del comportamiento humano. Este tema me ha intrigado tanto que, de hecho, lo toqué ampliamente en mi tesis de maestría.

Lo que no entienden los partidarios de la corrección política es que lo despectivo o racista de una expresión no está en la expresión en sí. Pedro Chamizo, uno de los autores que cité en mi tesis, señala que “el que una palabra dada (o una expresión, en su caso) sea sentida por los hablantes como un eufemismo o un disfemismo no depende de la palabra en sí, sino del contexto, del uso que se haya hecho de dicha palabra o de las intenciones de los hablantes”. Con base en esto, la expresión que yo usé y por la cual le saltó el escapulario a X no puede considerarse disfemística: ni por el contexto, ni por el uso que hice de ésta, ni por mis intenciones que, no está de más decirlo, no eran discriminatorias.

Algo que he observado es que la gente busca palabras alternativas para nombrar a las personas que pertenecen a grupos estigmatizados socialmente (negros, personas con discapacidad, enfermos de sida, indígenas, etc.) porque se sienten incómodos o tienen un issue con respecto a éstos. Pero el problema con los adjetivos que se usan para nombrar a estas personas es que muy pronto son considerados como peyorativos por lo que connotan y no tanto por el adjetivo en sí (a excepción de los términos que sí son abierta e intencionalmente racistas). En otras palabras, lo peyorativo hay que atribuirlo al estigma que tienen en la sociedad esos individuos más que a los términos en sí. Por esa razón están en constante cambio, pues tarde o temprano los nuevos términos propuestos como “correctos” terminan por contaminarse de la connotación negativa que se les atribuye. Así, cuando “negro” empezó a considerarse como despectivo, se propuso usar “persona de color”, y ahora que esa expresión también es racista para muchos, se recomienda el uso de “afroamericano”. Pero, ¿por cuánto tiempo afroamericano será “correcto”? Y así sucesivamente con el resto de grupos estigmatizados que existen en nuestra sociedad.

Si bien la sociedad contemporánea se ha relajado con respecto a ciertas normas como la irreverencia, la blasfemia y la obscenidad sexual, a la vez ha desarrollado nuevos tabúes sobre género, sexualidad, discapacidad, religión y etnicidad. En otras palabras, hoy en día decir “culo” en ciertos contextos ya no es tabú, pero decir “negro” sí que lo es. El sexo ya no es tabú, pero las cuestiones raciales sí lo son. Keith Allan y Kate Burridge, unos lingüistas australianos, dicen que la corrección política ha creado un clima de censura tácita. Y yo estoy totalmente de acuerdo. Cuando X me reprendió por mi expresión, me sentí como cuando de niña decía una grosería y mi papá me advertía que me iba a lavar la boca con jabón. Hay algo de moralismo detrás de todo esto. Lo curioso es que quienes estamos en contra de la discriminación lo estamos porque abogamos por la tolerancia. Pero ¿qué tan tolerante puede ser alguien si se la pasa sermoneando a los demás por su manera de hablar?


Nota: Sé que es un tema polémico y, desde ya, sé que esta entrada corre el riesgo de recibir muchas mentadas de madre. Adelante, para eso está le sección de comentarios. Sólo procuren no pasarse con los insultos, porque entonces me dejarán pensando y tendré más tela de dónde cortar ;)

20 comentarios:

Gevalher dijo...

Muy amena e interesante tu exposición. Sobre la frase que motivó este post acá en Bolivia se usa una variante un poco jocosa que es: "Trabajar como negro, para poder vivir como blanco", la frase es pegajosa y siempre la usa alguien que cuando se le hace notar su bien pasar y tener, ofrece la frase a manera de explicación de porque tiene lo que tiene, o lo disfruta.

Acá en Bolivia, también hay tímidos asomos de la moda de lo políticamente correcto, pero todavía no hay demasiados ejemplos para alarmarse al respecto. Uno remarcable sería el denominativo de "originarios" en lugar de indios o indígenas.

Lo que sí hay y ha habido desde hace un buen tiempo atrás, es la manera de usar los diminutivos, a modo de atenuar el posible significado despectivo de algunas palabras:
Negrit@ en lugar de Negr@
Cholita en lugar de Chola
Enanit@ en lugar de Enan@
y así por el estilo...

Supongo que es la versión boliviana de lo políticamente correcto...

A dijo...

Strika querida, las palabras tabu son una muestra de lo retrasados que podemos ser.

Tratar de ser politicamente correcto, muchas veces no pasa de ser ridiculo

(A mi me choca que me digan IngenierA, por ejemplo)

No entiendo que es eso de que el cojo se ofenda por que le digan cojo. Primero fueron 'discapacitados' ahora tambien es tabu, y se les llama 'personas con capacidades diferentes' ¿que diablos significa eso? y que es lo que sigue por Dios!

Me parece tan absurdo como ponerle sosten a la diana cazadora por impudica. La malicia no esta en la palabra, ni en el significado, sino en la mente cochambrosa de quien le asigna el significado perverso...

Besos secos, septicos y de lejecitos
A.

Enrique Morán dijo...

Hola.
Strika, sólo una pregunta.
¿Tu amigo X, no será de casualidad negro (o gente de color)?? O tal vez de familia de 'afroeuropeos' (por eso de que es de Frnacia)? jaja
Tal vez por allí venga el asunto de que se haya sentido ofendido.

Mi estimado Gevalher, también en México es común la frase de "Trabajar como negro para vivir como blanco", aunque a veces suele haber la variación de "Trabajar como negro para vivir como moreno" (por aquello de los miserables sueldos que hay en este país).

Mi estimada A.
Comprendo tu postura de llamarle a las cosas por su nombre, sin embargo no podemos criticar sin estar en los zapatos de otro. (Tal vez a un cojo no le agrade que le digan así).
Te aseguro que si yo tuviera un accidente y quedara lisiado, no me gustaría que me llamaran así aunque sea la palabra correcta del diccionario
En Estados Uniods decirle negro a los "afroamericanos" es el peor insulto que hay, pero lo curioso es que entre ellos decirse nigger es aceptado como una frase amistosa o de hermandad.
Saludos a todos

So dijo...

-viene comentario políticamente incorrecto, ha dido usted advertido- Nah! lo que pasa es que los negros ya no trabajan como antes!
-y por cieto es broma-

D dijo...

Strika, coincido completamente contigo. Yo soy ciega y me molesta muchísimo que me digan "cieguita"... mi trabajo me costó crecer! Lo de "personas con capacidades diferentes" me parece completamente absurdo... Todos, ya sea que tengamos alguna discapacidad o no, tenemos capacidades diferentes, entonces esa complicada frase de cuatro palabras no significa nada, en mi muy humilde opinión. Saludos!

Strika dijo...

D: Justo iba a poner tu ejemplo para clarificar el punto. Claro que prefieres que te llamen "ciega" en vez de "cieguita" o, peor aún, "invidente". Como siempre dices, ni que fueras La Paca, jajaja.

Gavalher: Aquí en México, también hay esa tendencia a decir los adjetivos con diminutivos, ¡como si eso le fuera a quitar el estigma a la palabra! Negrito, cieguito, cojito, indito, etc.

Enrique: Mi amigo X no es negro (ups, persona de color, ups afroamericano). Por otro lado, tengo una pregunta: si quedaras cojo por un accidente, ¿cómo te gustaría que hablaran de tu condición?

A: Exacto, ese es mi punto. A veces me pregunto si los verdaderos racistas no serán los que le están buscando tres pies al gato con las expresiones.

So: De hecho, habría que actualizar la expresión y decir: "trabajar como mojado". ¡Disculpen mi incorrección política!

A dijo...

mi muy sentido, perdon, querido Enrique:

Critico poniendome en los zapatos de quien puedo.

Seguramente si te quedas cojo yo diria: tengo un amigo que es cojo, pero se ofende de que usen la palabra 'cojo' con el, asi que evita el tema, para no herirlo, si por alguna razon tienes que hacerle una biografia preguntale:

E: ¿desde cuanto tus capacidades son diferentes?

Ojala no piense que te refieres al momento en que termino la universidad.

Besos claros.
A.

pd. yo trabajo como japonesa para vivir como cafe con leche.

Koalbiter dijo...

Hay una escena en la serie "la oficina" donde el Steve Carell hace una reunion con todo el personal sobre la diversidad racial, y toma de ejemplo a un trabajador mexicano, y le pregunta -¿Tu de donde eres?- este responde -nací aqui pero mis padres son Mexicanos- y este idiota le pregunta -y hay algun termino menos ofensivo que Mexicano para llamarte-
jajaja... lo que me gusta del programa es la ausencia de risas grabadas, se puede sentir la incomodidad de la situacion.
Esto representa a mucha gente que buscan los tres pies al gato por tratar de ser politicamente correctos y terminan como tontos.

Saludos!
Hugo

Mónica Escuer dijo...

Coincido contigo, Strika, hay en el fondo (y no tan en el fondo) un dejo de racismo e intolerancia en los defensores a ultranza de lo "políticamente correcto".
Besos

Setu dijo...

Voy a meter la cuchara, ya que soy blanco, de nacionalidad francesa y que mi mujer es negra, francesa de origen africana (“Bretona después de la marea negra” como dice mi coterráneo Kofi Yamgnane).
A veces, no es nada fácil entre nosotros por lo que se refiere a cierto vocabulario, a ciertas expresiones idiomáticas que, para la gente de origen africana, pueden esconder huellas de un pasado racista, pasado que no ha completamente “pasado”. Eso, cuando a mí me parecen anodinas tales palabras y expresiones... Así, tuvimos casi una riña sobre el uso de “nègre” para decir “colaborador de un escritor famoso”. Ahora, no emplearé la expresión “travailler comme un nègre”… Diré “travailler comme un forçat”.
Me parece que, en la Argentina, se puede decir “negra”, de modo muy cariñoso, aún a una chica pelirroja de piel blanquísima. ¿Verdad?

Gevalher dijo...

Respuesta para SETU (con el permiso de la querida tripodóloga):

Acá en Bolivia la palabra negro o negra, pero en forma más común los diminutivos de ambas, se usan en forma cariñosa entre los enamorados para referirse entre sí.
Incluso los mujeriegos usan la palabra en expresiones tales como: "Yo tengo hartas negras", queriendo decir el fulano que es un Don Juan.
La misma en ese sentido es también usado incluso por cónyuges para referirse entre ellos. En todo esto no tiene nada que ver realemnte la raza o siquiera la tonalidad de piel de los aludidos negros y negras.
En cuento a la población de raza negra que está afincada mayormente en los valles paceños de los Yungas, ellos se hacían llamar "afrobolivianos", aunque último están abogando por el término "afrodescendientes" (¡¿?!).

Strika dijo...

Mi querido Gevalher: No hay de que disculparse. Este es un foro abierto. :) Por cierto, creo que en Cuba también se usa el adjetivo "negro" de cariño.

Mi querido Setu: No tengo idea sobre lo que comentas de que en Argentina se les diga negras a las pelirrojas. Habrá que esperar a que un argentino entre y comente. Con respecto a tu comentario, lo que puedo decir es que al final todo este rollo es una cuestión muy subjetiva y depende de cada individuo. Depende también de qué tan susceptibles sean las personas. El problema es que cuando se trata de susceptibilidad, cualquier adjetivo puede ser problemático. Lo de "travailler comme un forçat" (traducción para los demás: "trabajar como un presidiario condenado a trabajos forzados") puede ser peyorativo para esos presidiarios o considerado como despectivo por los defensores de los derechos de los presidiarios. ¡Uf! ¡Por eso, luego uno ya no sabe ni cómo hablar! Pero volviendo a la anécdota que originó este post, si mi amigo X fuera negro, quizá habría entendido el que se ofendiera por la frase (aunque supongo que yo misma me habría autocensurado y no la habría usado). Pero como no es así, sentí que me estaba sermoneando (qu'il me faisait la morale).
¡Saludos a todos!

Enrique Morán dijo...

Hola de nuevo A y Strika.
La respuesta a su pregunta es simple: No lo sé.
Tal vez me proyecté por conocer un caso en particular.
Saludos

Odara dijo...

Es una pena llegar tarde a esta discusión, porque el tema me interesa muchísimo. También es cierto que tengo poco que añadir a lo que ya han dicho los participantes. Estoy de acuerdo con las opiniones generales aquí expresadas.

Lo de "afroeuropeo" que ha dicho Enrique Morán me ha hecho mucha gracia. Nótese que, si queremos sacar punta al asunto, esto no tiene fin. Me pregunto cómo me sentiría yo si fuera un negro estadounidense (sí, yo digo negro y seguiré diciéndolo, porque para mí no tiene ninguna carga despectiva, del mismo modo que no me ofenderé si me llaman blanco, a pesar de que mi color es más bien rosadito)... ¡que me desvío! Digo, si yo fuera un negro estadounidense y me dijeran "afroamericano", ¿cómo medir la injusticia de estas palabras? En primer lugar: yo no sería africano, sino americano de nacimiento y punto. En segundo lugar: es injusto hacer equivaler "americano" a "estadounidense". ¿Y qué pasa con un estadounidense de origen, por ejemplo, marroquí? Probablemente no será negro, pero ¿no es acaso "afroamericano"? Y todas las personas de origen argelino que viven en Francia, ¿no serían también "afroeuropeas"?

Concuerdo con A en que todo esto de "lo políticamente correcto" suele ser una ridícula muestra de los tabúes que todavía no hemos conseguido desterrar. Mi postura es: usar los términos denotativos insistentemente hasta conseguir que pierdan la carga peyorativa.

Por cierto, A: en España "ingeniera" es un término totalmente corriente, tal vez por su similitud morfológica con adjetivos terminados en -o para el masculino y -a para el femenino. A mí me parece normal. Sin embargo, a mi instinto lingüístico le cuesta más aceptar "psicóloga" o "médica", aunque ¿por qué no? (Y aquí quizá tengan razón las feministas cuando dicen que es la costumbre de siglos la que hace que sintamos como raras las formas femeninas o feminizadas). Ahora, lo que ya me parece absurdo es la palabra "presidenta": la palabra "presidente" es un participio de presente que significa "que preside" y no tiene una forma específica para masculino o femenino, del mismo modo que "cliente" (¿"clienta"?), "gerente", etc. ¿O estaré anacrónico?

Por último, a la lista de Gevalher añadiré "gordit@", "bajit@"... Como se ve, el fenómeno se extiende a campos más cotidianos (bueno, desde mi punto de vista, es que en España el tema de las razas aún está empezando, todavía casi no hay nativos de otras razas que la blanca, aunque ya empieza a haber).

Perdón si el comentario me ha salido un tanto deslavazado.

Saludos a toda la gente sensata que veo por aquí :)

Poesia dijo...

Y la onda que traen ahora las lesbianas ...de ofenderse por que les digan lesbianas ¿como es posible?

Que se quieren llamar ''gayelle''

Simplemente de no creerse...

Besos lesbicos
Poesia.

Strika dijo...

¡Vaya! Veo que ha habido mucha actividad por aquí en mi ausencia.
Odara: Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices con respecto a la injusticia de llamar "afroamericanos" a losnegros estadounidenses, como si ellos fueran los dueños del continente. De hecho, ese es TODO un tema. A mí también me cuesta aceptar "médica", pero "psicóloga" me suena de lo más normal. Será que es una carrera donde, al menos en México, abundan las mujeres...
Poesía: Ahora sñi que me hiciste reír con lo de "gayelle". Aquí en el Cibercafé donde estoy ya me vieron como loquita, ja, ja.
Besos playeros a todos.

Riti dijo...

Pues yo digo que no mame X, tu amigo francés, (y perdón por mi francés) y que se aliviane con sus correcciones. Estabas conversando seguramente en el café de la selva y no en una gran convención de linguística...
Besitos Strika, felices vacaciones... yo acabo de regresar de Islandia! Avisa cuando regreses, igual podemos hablar por Skype, no?

Chicasmoke dijo...

Perdona por comentar este post a tanto tiempo de su publicación, pero sigue habilitado para agregar más respuestas, y entonces, no puedo resistirme. De veras, juro que he hecho varios ejercicios de continencia verbal, como ir por una banana, poner un disco, etc, pero nada me dio resultado. Me gustaría conseguir un manual sobre el tema.

Ahora bien, sobre el asunto del lenguaje políticamente correcto en relación con el racismo diría que siempre será ofensivo el uso de la palabra estigmatizada para quien pertenece a una "minoría": no nos afectan tales expresiones porque somos blancos, etc. Esto es fácilmente refutable, lo sé, pero no creo que hayan muchos negr@s que usen esa expresión que utilizaste, "trabajar como un negro". Sin embargo, la frase no es centralmente ofensiva, pues lo que hace es señalar la condición de explotado, de abuso, de injusticia, y no más bien, de inferioridad, o de cualquier otra característica negativa asociada con la ideología racista.

En Argentina, -creo que a esto nadie lo aclaró- se suele decir "negra/o" a cualquier persona como una expresión cariñosa, y también usando el diminutivo de tal término, y, en efecto, se le dice así a cualquier persona en tono "familiar", aunque sea albino. Ahora pienso que tal vez alguna persona de esa condición podría leer esto y tomarlo como un sarcasmo, o una ironía.

Un pensamiento de gorda: la condición de obeso podría ser una de las pocas que no ha sido objeto de ningún esfuerzo por corregir políticamente su status lingüístico. No conozco ningún eufemismo referido a ello. Lo único que viene a mi mente son insultos, redondos y flagrantes que suelen usarse a modo de sinónimos de gordo/a. Lo más parecido que encuentro es "con sobrepeso" o "excedido/pasado de kilos". Que por cierto, solamente usan los médicos.

Finalmente, Strika, y a riesgo de transformar esto en un consultorio de la lengua, ¿por qué el español es tan sexista? Alguna vez hice el intento de aprender inglés, y me encontré muy pronto exigiendo a la profesora que me ayude a distinguir cómo hacen los angloparlantes para distinguir las cosas machos de las cosas hembras. Porque, en verdad, lo confieso: tengo un título de profesorado, que no ejerzo, pero me molestaría que los alumnos me dijeran "Profesor", en vez de "profesora". Bueno, perdona si he metido la pata hasta el caracú (que no diré qué significa) y si es un problema solamente relacionado con profesiones como medicina o ingeniería, me disculpas. Pero la entrada en el diccionario de la Real Academia, según creo entender, acepta las dos "morfologías" (estará bien citado?) Bueno, fin del mensaje, un gustazo.

Strika dijo...

Chicasmoke: Perdón por tardar en contestar a tu comentario, pero aquí va mi respuesta a algunas de las cosas que dices.

¿Cómo que no hay eufemismos para gordo? En inglés, se les dice "horizontally challenged" que es algo así como "personas que enfrentan un reto horizontal". :P También he escuchado "person of susbstance" (personas de sustancia). Claro que luego eso es más ofensivo que eufemístico... En cuanto a la expresión "personas con sobrepeso", yo cada vez la oigo más entre legos y no sólo en la comunidad médica.

Con respecto al sexismo en la lengua española, yo creo que lo hubo pero está cambiando. Como tú misma dices, la RAE acepta ya las dos morfologías para casi todas esas profesiones. Con las palabras que no lo acepta es, como ya lo comentaba alguien aquí mismo, con los participios presentes como "presidente", "gerente", "estudiante", "cantante", etc. Pues no tienen ninguna forma específica.

Gracias por pasar y comentar. Para mí también es un gusto. :)

J. Rodrigo Reyes M. dijo...

Interesante artículo. En mi país también existen ese tipo de expresiones que pueden llegar a agitarle los nervios a otros.

Yo creo que todo reside en la persona que lo oye, más que en la persona que lo dice. Si bien el emisor puede buscar "hacer daño" con sus palabras, todo depende de cuánto valor le asigne el receptor a lo que escucha.

Como un ejemplo, dentro de mi grupo de amigos tenemos a un compañero que, en lugar de decir "hermano" o "brother" prefiere decir "cholito" o "cholita". Nosotros sabemos que es una forma de expresar su afecto, pero en más de una ocasión no faltó quien se tomara a mal esa palabra y le armara una discusión.

Algo parecido sucede cuando nos referimos a personas con alguna discapacidad, ya sea mental o física, con una creencia religiosa, orientación sexual o preferencia política diferente.